En medio del paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), el juicio por el crimen de Kim Gómez, la niña asesinada en febrero de 2025 en Altos de San Lorenzo, seguirá su curso este jueves en el Tribunal N°1 de Responsabilidad Juvenil de La Plata.
El debate oral, que comenzó ayer, tiene en el banquillo a uno de los acusados por el homicidio en ocasión de robo. Aunque actualmente tiene 18 años, el imputado es juzgado por un tribunal juvenil debido a que al momento del hecho tenía 17.
Fuentes judiciales confirmaron que la audiencia prevista para hoy se desarrollará con normalidad, pese a la medida de fuerza. Al igual que en la jornada inaugural, el proceso se lleva adelante a puertas cerradas y sin acceso para la prensa, tal como lo establece la normativa vigente en casos donde hay menores imputados.
Para esta jornada se espera la declaración de entre cinco y seis testigos, en el marco de un cronograma que contempla ocho audiencias. El objetivo es respetar la fecha pautada y que el juicio pueda concluir hacia fines de febrero.
En la primera audiencia declaró Florencia Barraza, madre de la víctima, quien relató ante los jueces Marcelo Giorgis, Juan Carlos Estrada y Guillermo Mercenaro cómo se produjo el asalto que terminó con la muerte de su hija, en un hecho que conmocionó a toda la ciudad hace casi un año.
El testimonio de la mamá de Kim
La audiencia de ayer fue, tal vez, una de las más fuertes para la familia, si bien ya le conocen el rostro al acusado de asesinar a su hija, ahora se enfrentan cara a cara frente a un tribunal. La madre de Kim, Florencia, una mujer que desde el primer momento se mantuvo alejada de los medios, tuvo un rol clave ya que fue la persona que vio todo lo sucedido el 25 de febrero de 2025.
Sobre esto, Marcos contó que "en todo este año no pude hablar con ella sobre lo que pasó, era una espina que tenía" y, tras escuchar su declaración, indicó: "Le pedí perdón a Florencia. Hoy sané una herida mía y tiene todos mis respetos, es una buena persona y la quiero mucho".
Este miércoles, Florencia Barboza declaró ante el tribunal y reconstruyó el ataque. Los momentos previos, cómo la interceptaron en el semáforo en Altos de San Lorenzo; detalló también que la obligaron a bajar del auto, la tiraron al piso, se subieron y escaparon. En el asiento de atrás iba Kim con el cinturón de seguridad puesto y, en la fuga, habría intentado bajarse, quedando enganchada y, por consiguiente, siendo arrastrada durante 15 cuadras.
La fortaleza de la madre se vio reflejada, según afirmó Gómez, durante esta jornada: "Florencia hizo todo lo que tenía que hacer". Esto es debido a que tuvieron que revivir todo lo que pasó aquel día previo y en medio del robo que culminó con la vida de la niña: "Yo necesitaba saber bien qué pasó, el detalle, qué hizo mi hija en sus últimos minutos, es difícil pero como padre necesitaba cerrar esa herida".