No resulta fácil el camino de Axel Kicillof hacia su candidatura en 2027, ya que además de los enfrentamientos con el gobierno nacional, debe esquivar las balas del "fuego amigo" (si es que cabe el término en este caso) que vienen desde La Cámpora .
En ese marco, el "fuego amigo" le arrojó una presentación en la Cámara alta para declarar la "emergencia alimentaria" en la provincia de Buenos Aires, algo improbable en otros tiempos, pero muy posible y verosímil en estos tiempos en donde el PJ es "una bolsa de gatos", en donde las peleas internas alejan los objetivos que se deben cumplir para volver a ocupar los puestos de poder que habiliten la toma de decisiones.
Hoy, mientras Axel Kicillof busca no dar lugar a la pelea interna y centrar sus esfuerzos en su batalla contra el gobierno nacional, desde La Cámpora envían dardos que buscan envenenar poco a poco su gestión y horadar su imagen puertas adentro, para dar por tierra con sus chances como candidato en la próxima elección presidencial.
Las críticas solapadas a la gestión de Axel Kicillof
Este tipo de acciones, que buscan hacerse de manera solapada, y encubiertas en la preocupación que generan los efectos de la política nacional en el territorio de la provincia de Buenos Aires, tienen un solo objetivo, bajarle el precio a las acciones del gobernador, aunque aún no haya alguien a quien proponer en su lugar.
Así lo hizo por elemplo el diputado camporista de La Matanza, Facundo Tignanelli, mano derecha de Máximo Kirchner en la Cámara baja bonaerense, que hace una semana en medio de una actividad en Diputados criticó de manera encubierta al gobierno provincial por la eliminación del Programa MESA Bonaerense al indicar que “Es una obligación política y también moral de todos los compañeros y compañeras acompañar al gobierno de la provincia de Buenos Aires en el reclamo de los fondos que la Nación nos debe”.
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Pero luego fue al hueso y puso en evidencia la interna que marca las diferencias con Axel Kicillof al asegurar que “cortar o no poder seguir llevando adelante un programa como el Programa MESA Bonaerense es una medida que va a pegar de lleno en la Provincia”, para finalmente destacar la iniciativa de Mario Ishii como una herramienta para “poner un paliativo” a la crisis.
Un disparo, muchas blancos
De esta forma, cada recorte que desde el gobierno de la provincia de Buenos Aires se haga por falta de fondos a un programa social, generará no sólo las críticas desde la oposición y la queja de los afectados por el corte de la ayuda social, sino que dejará la chance de seguir abriendo la grieta interna que desde calle 6 eligen ignorar, pero que puertas adentro del justicialismo bonaerense intentan horadar para bajarle el precio a la posible candidatura que puede llevar a Axel Kicillof al sillón de Bernanrdino Rivadavia.
Las cartas están echadas y desde La Libertad Avanza se frotan las manos viendo como la interna justicialista debilita la fuerza de su principal competidor en momentos en los que su propia imagen está en juego, pero como decía Napoleón Bonaparte "nunca interrumpas a tu enemigo cuando está cometiendo un error".