El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, abrirá este lunes el 154° periodo de sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense en un clima tenso con los propios tras la definición de autoridades en el Senado. Desde temprano, el centro de la ciudad de La Plata está totalmente blindado y con un importante despliegue de seguridad.
Las inmediaciones de la Legislatura bonaerense y la Casa de Gobierno bonaerense amanecieron valladas y con presencia policial a lo largo de las tres manzanas que separan ambos sitios. De esta manera, se encuentra interrumpido el tránsito por avenida 7 desde 50 hasta 54; calle 50 desde avenida 7 a calle 9; y las avenidas 51 y 53 de avenida 7 a calle 9. Tampoco se puede transitar sobre calle 6 de calle 50 a 54.
En todo el área se encuentran agentes motorizados y a pie de la Policía Bonaerense, como así también agentes urbanos locales para ordenar el tránsito. En consecuencia, se ven modificados los recorridos de múltiples líneas de colectivos hasta, al menos, después de las 17:30.
De acuerdo a las convocatorias que circularon por redes sociales, las agrupaciones sociales que se movilizarán para apoyar al gobernador Axel Kicillof en la apertura de sesiones se concentrarán antes de las 16:00 sobre la intersección de 6 y 51, frente a Casa de Gobierno. Según precisaron fuentes, la Plaza San Martín se mantendrá cerrada y solo se habilitará un pasillo central para que el mandatario provincial cruce desde la sede del Ejecutivo a la casa del Legislativo.
El discurso de Kicillof
El mandatario provincial arribará a las 16:30 horas al recinto de calle 51 para hablar ante la Asamblea Legislativa en una exposición que, por tercer año consecutivo, tendrá como tónica la respuesta del mandatario provincial a los dichos de Milei.
Por estas horas, el gobernador define los principales ejes del mensaje que le dará a los bonaerenses, entre los que se incluirán renovados reclamos al Gobierno Nacional por los fondos adeudados, además del clásico balance de la gestión.
Este año el escenario no es nada agradable para el mandatario provincial a raíz del paro docente que despliegan los gremios docentes y que impide el normal inicio de clases, una situación inédita en la gestión de Kicillof, desde que asumió en 2019.