En los últimos días el Cementerio de La Plata volvió a estar
en la agenda política debido a un reclamo de los trabajadores del sector que
denunciaron que las condiciones de trabajo han ido empeorando con la gestión
del actual Gobierno municipal. Por este motivo, durante el plazo de una semana,
los empleados llevaron a cabo un régimen de retención de tareas a mediados de
mayo.
Tiempo más tarde, a principios del corriente mes, los
trabajadores volvieron a llevar a cabo una medida de fuerza de 48 horas por los
mismos reclamos y, como gesto de buena voluntad, el paro fue levantado a la
espera de una respuesta de la Municipalidad.
Según dijeron a El Editor Platense, “los problemas son todos
esenciales” y detallaron que “no tenemos agua potable, herramientas, ropa, así
que estábamos pidiendo todo eso. Hasta ahora se consiguieron algunas palas y
mandaron un dispensar”.
En ese sentido, una representante de los
trabajadores, también resaltó: “A esta medida se llegó por falta de
herramientas, indumentaria, no hay librería tampoco para las tareas
administrativas. El reclamo fue importante ya que veníamos haciendo asambleas y
no teníamos respuesta”.
Asimismo, para dar cuenta de la gravedad de la situación,
los empleados detallaron que durante los
primeros meses de gestión la actual administración despidió a casi el 50% del
personal del camposanto y quitó de la planta permanente a los que quedaron en
sus puestos, además de aplicar modificaciones en el régimen de horarios.
“Están hace cinco meses y no nos dan ninguna respuesta
oficial frente a todas estas medidas. Estamos cada vez peor en las condiciones
de trabajo, no tenemos ningún insumo ni ropa de trabajo adecuada”, precisaron
en declaraciones a este medio, quienes remarcaron que el panorama ya era complejo
desde la administración de Julio Garro.
“Estamos tocando con el olor y la parte de la persona
muerta. Es un lugar esencial, que le quedé claro al señor intendente, que esto
no es un capricho, no tenemos nada. Acá tocamos el corazón de cada platense,
que ha ingresado o ya va a ingresar”, señalaron los damnificados.
En el ojo de la tormenta
No es la primera vez que el cementerio está en el centro de
la polémica, sino que esto ya se dio a poco tiempo de asumida la gestión de
Alak, dado que desde el Ejecutivo salieron con una fuerte denuncia contra la
gestión anterior.
Todo se dio a inicios del mes de marzo, cuando la ciudad de
La Plata vivió una verdadera conmoción a raíz del hallazgo de 500 ataúdes, 200
bolsas mortuorias y 1.000 restos humanos en estado de putrefacción en fosas del
cementerio.
Quien habló al respecto, días después de que la
Municipalidad informara la gravedad de la situación, fue el actual Secretario
General de la Comuna, Norberto Chucho Gómez, quien señaló: “Comenzamos con
auditorías en todas las áreas; el cementerio es una muestra de cómo está el
municipio, en un estado de abandono".
En cuanto al caso en cuestión, lo último que se conoció al
respecto fue que la titular de la Unidad Funcional de Instrucción de la UFI
N°15, María Cecilia Corfield, comenzaría con las tareas de inteligencia para
poder identificar a la mayoría de los restos encontrados.
Además, se había informado que se analizaría la posibilidad
de que, en caso de descubrirse los restos de víctimas buscadas por un crimen,
habría complicidad por parte de las autoridades del cementerio. Motivo por el
que también autoridades municipales podrían llegar a tener que brindar
testimonio.
Sin embargo, los meses pasaron y esto ha quedado en la nada,
o al menos hasta el cierre de esta edición no se han dado a conocer más
detalles sobre este caso que generó estupor y asombro en la sociedad platense.