El Gobierno allanó el camino en los últimos días para avanzar esta semana con la reglamentación de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), un deseo que el presidente Javier Milei anticipó durante la campaña electoral y ahora buscará concretar de la mano del flamante ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenegger. La decisión de la Casa Rosada profundiza la guerra que desde Balcarce 50 mantienen con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la Justicia es protagonista de la batalla.
A lo largo de la semana pasada el mandatario nacional volvió a poner en agenda el desembarco de las sociedades anónimas en el fútbol argentino con una férrea defensa de este sistema en las redes sociales, a la que se sumaron un batallón de funcionarios de todas las áreas. En su posteo, el liberal compartió la formación de la selección argentina con jugadores que actualmente se desempeñan en clubes que son SAD.
“Pregunta técnica: si AFA se opone a las Sociedades Anónimas Deportivas, ¿por qué motivo permite que el plantel titular provenga de estas sociedades? ¿Acaso será que los resultados son importantes y las SADs tienen a los mejores? No más socialismo pobrista en el fútbol”, acompañó Milei al gráfico. En la misma línea, el Presidente insistió en que el oficialismo propone un régimen abierto en el que convivan los diversos sistemas y sea decisión de cada institución la conformación de su estructura.
“Si la AFA fuera coherente con su planteo, no tendría que permitir que en la Selección juegue ningún jugador que integre una sociedad anónima. Terminemos con la hipocresía. El problema acá es que hay curros y no quieren dejarlos”, subrayó el mandatario.
A diferencia de los planteos que se dieron hasta el momento, en esta oportunidad el discurso vendrá acompañado de medidas concretas. El Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, anticipó que en las próximas horas el Gobierno avanzará con la reglamentación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023 que habilita el gerenciamiento privado de los clubes cuando el mandatario nacional regrese de su viaje por Estados Unidos: "Se viene. Se está trabajando para avanzar en ese tema, sin ninguna duda".
“Nosotros somos partidarios de la libertad, no estamos diciendo que los clubes se van a convertir en SAD, estamos diciendo que aquellos clubes que quieran hacerlo, lo podrán hacer. No veo el motivo para que otros clubes se opongan. Pareciera que siempre optamos por la mediocridad”, remarcó el funcionario nacional en declaraciones a la prensa. Tras avanzar con la desregulación de la actividad aerocomercial, la eliminación del Impuesto a la compra venta de inmuebles (ITI), la poda en los Registros del Automotor y la intervención de la ANAC, el flamante ministro Federico Sturzenegger pone al desembarco del nuevo sistema al fútbol argentino.
La decisión del Gobierno en avanzar con la reglamentación de esta medida vuelve a abrir un frente de batalla con la AFA encabezada por Claudio Tapia que rechazó el gerenciamiento empresario de los clubes a través de declaraciones formales votadas por asamblea y avaló las presentaciones judiciales que se hicieron para bloquear la iniciativa gubernamental. La dirigencia del fútbol está en la misma sintonía, aunque hay un sector minoritario que apoya un esquema de privatización parcial.
“Eligen los socios, no es una obligación”
El subsecretario de Deportes de la Nación, Julio Garro, respaldó la llegada de las Sociedades Anónimas Deportivas a la Argentina y apuntó contra la “politización” de la discusión, sobre el que señaló que “está mal explicado” por quienes se muestran en contra.
“El tema de las SAD está bastante mal explicado y eso tiene una razón, que es la politización de este tema puntual. (Su llegada a la Argentina) sería bueno porque permite algo muy amplio, que es elegir cómo comercializar, bajo qué figura uno lo puede hacer, y con quien te conviene asociarte y en qué. Entonces, lo que busca esto es transparentar también las acciones que llevan adelante los clubes”, señaló el funcionario nacional en diálogo con este medio.
El ex intendente de La Plata señaló que el traspaso a un gerenciamiento del sector privado será motorizado “de abajo hacia arriba” por impulso de los socios, quienes serán “los que decidan si se aplica o no”. “Hay muchos clubes que necesitan ser competitivos, y para eso necesitan el dinero, y ser competitivo genera que la ciudad a la que pertenece se empiece a motorizar porque eso genera que se empiece a generar empleo, gastronomía, que vayan los periodistas y que se empiece a visibilizar cada sector”, precisó Garro.
Por otro lado, el funcionario cuestionó que la discusión “se politizó”, lo que generó “mucho daño” al debate. “Hay que analizarlo desde la coherencia y la conveniencia de los clubes, y sobre todo dejar en claro que está la libertad para que los socios elijan, esto no es una obligación. Lo que pasa es que la AFA se cierra a no permitir que clubes se asocien con privados, y eso es una contradicción muy grande, porque no se puede ir en contra de una ley nacional”, selló.
El marco legal
El DNU 70/2023 publicado en diciembre del año pasado y que lleva el sello del ex presidente del Banco Central durante el gobierno de Mauricio Macri autorizó el ingreso de capital privado a los clubes de fútbol, pero su puesta en vigencia quedó sin definición, mientras hay recursos de amparo pendientes y una definición en la Corte Suprema de Justicia que todavía no se expidió.
Dos de los 366 artículos que contempla el documento habilitan el desembarco de las SAD y le da libertad a los clubes, que hoy funcionan como asociaciones civiles, a modificar su estructura. El artículo 335 ordena incorporar en la Ley de Sociedades Anónimas que “no podrá impedirse, dificultarse, privarse o menoscabarse cualquier derecho a una organización deportiva, incluyendo su derecho de afiliación a una confederación, federación, asociación, liga o unión, con fundamento en su forma jurídica, si la misma está reconocida en esta ley y normas complementarias”.
En tanto, el artículo 345 establece que “las asociaciones, federaciones y confederaciones deportivas dispondrán de un año, contado a partir de la reglamentación del DNU 70 que autorizó el ingreso de capital privado a los clubes de fútbol”, pero su puesta en marcha está pendiente a la espera de resoluciones judiciales y una decisión de la Corte.
Ambos artículos precisan que “las organizaciones deportivas no podrán ser privadas de derechos de afiliación debido a su forma jurídica” y que “tendrán un año para ajustar sus estatutos según los términos previstos por aquel, lo que deberá ser aplicado sin perjuicio del cumplimiento de los mandatos preexistentes”.
En medio de este escenario, el Club Hernández de La Plata fue uno de los primeros en mover las piezas para convertirse en una SAD pero a fines de la semana pasada recibió el primer revés. La Dirección Provincial de Personas Jurídicas declaró irregular la asamblea del club realizada el 10 de mayo de este año en la que se había decidido habilitar el gerenciamiento con 42 votos a favor, dos abstenciones y sin votos negativos. Con este fallo, la institución deberá mantener su condición de Asociación Civil sin fines de lucro.
Respecto al funcionamiento de las SAD, cabe recordar que esta forma de gerenciamiento de los clubes están orientados hacia el lucro, buscando beneficios individuales y ganancias, por lo que los principales dueños de los clubes bajo este modelo son inversionistas tal como sucede en una porción importante de clubes del mundo. Entre otras cosas, estos clubes pueden -por ejemplo- cotizar en bolsa.
En este contexto, los socios no participan en la toma de decisiones relacionadas con la entidad deportiva, ya que la responsabilidad recae completamente en los accionistas, que pueden ser empresas, individuos o entidades, a través de la representación en un Consejo de Administración.
El Gobierno afronta horas claves en el objetivo de poder sellar uno de los deseos del presidente Javier Milei que no significa solo una discusión económica y social, sino que abre una disputa cultural en la que intervienen múltiples agentes. El desenlace de la historia tendrá un impacto directo en la Casa Rosada, desde donde pisan el acelerador a fondo para abrirle paso a la privatización del fútbol argentino.