La denuncia por violencia de género contra el expresidente Alberto Fernández impulsada por su expareja Fabiola Yañez y la reacción de todo el arco político terminó de romper el vínculo del exmandatario con el Partido Justicialista (PJ) nacional.
Cristina Kirchner, Axel Kicillof y Eduardo ‘Wado’ de Pedro fueron algunos de los popes peronistas que se pronunciaron contra el ex Jefe de Estado al subrayar la gravedad del hecho y expresar su respaldo a Yañez. Durante la jornada de ayer fueron cientos los mensajes de distintas líneas contra el actual conductor del Justicialismo nacional en los papeles.
Ayer, mientras la Justicia desplegaba un allanamiento en su departamento de Puerto Madero y ordenaba el secuestro de su celular, en las redes sociales comenzó a circular una carta de renuncia a la presidencia del PJ nacional atribuida a Fernández. Sin embargo, fuentes justicialistas confirmaron que aún no recibieron ningún documento formal.
"Ante diversas manifestaciones periodísticas y la denuncia relacionada a cuestiones de género que son de público conocimiento y para no manchar los honores que me merece el Partido Justicialista, tengo el deber político y moral de expresarme, aguardando que la situación se aclare", señalaba el texto conocido ayer a última hora.
Y continuaba: "De ninguna manera voy a hacer que el gobierno aproveche esta denuncia en mi contra para ocultar los terribles problemas que tiene nuestro pueblo argentino”. “Convencido que nuestra organización partidaria no convalida el silencio y creyendo prudente no intervenir en ningún proceso judicial, siempre teniendo en alto el legado de Juan Domingo Perón y Eva Perón con mucho dolor eh decidido renunciar a la presidencia del Partido Justicialista Nacional", concluía.
Cabe recordar que Fernández había pedido licencia en el PJ el 5 de marzo, cuando volvió de España y el partido lo aceptó a quince días después. Desde entonces, está a cargo de los cinco vicepresidentes Cristina Álvarez Rodríguez, Axel Kicillof, Lucía Corpacci, José Luis Manzur y Analía Rach Quiroga.
Ahora, el peronismo aguarda el próximo movimiento para definir los pasos a seguir en la reconstrucción partidaria que tendrá a Fernández y su circulo cercano lejos.