El presidente Javier Milei se reunió este martes con un grupo de diputados radicales para blindar el veto a la reforma jubilatoria impulsada por la oposición. Este encuentro, que tuvo lugar en la Casa Rosada, dejó a la UCR dividida y con menos fuerza para insistir con la ley que buscaba aumentar los haberes jubilatorios.
La reunión con los diputados radicales
En una imagen que resonó en los medios, Milei se mostró junto a los diputados de la UCR Martín Arjol, Luis Picat, José Federico Tournier, Mariano Campero y Pablo Cervi. Esta fotografía confirmó lo que muchos en la oposición temían: el presidente había logrado doblegar la postura de algunos radicales que antes apoyaban la insistencia.
"Nos están desplumando vía el radicalismo", expresó un diputado opositor en declaraciones, sorprendido por el cambio de actitud de sus colegas. La UCR, que se había presentado como la columna vertebral de la insistencia, ahora ve cómo sus propios diputados cambian de bando.
Plan B: volver a comisión
Sin los dos tercios necesarios para insistir con la ley, en la oposición se estudian varias estrategias. Una de ellas es la posibilidad de un veto parcial, que mantenga ciertos artículos favorables, como el que recompone el 8% perdido en el empalme de las leyes jubilatorias. Sin embargo, este plan parece poco viable debido a la falta de apoyo en otros bloques.
Otra alternativa es devolver la iniciativa a comisión, una estrategia que permitiría ganar tiempo y obligar al oficialismo a exponer su postura nuevamente.
La UCR dividida y el futuro del veto
El radicalismo se encuentra en el centro de la disputa. Mientras figuras como Martín Lousteau y Maximiliano Abad instan a sus diputados a insistir con la ley, otros sectores del partido parecen haber optado por apoyar al gobierno. Esto deja al partido en una profunda crisis interna.
Por su parte, Unión por la Patria se mantiene firme en su estrategia de forzar una votación que ponga a los bloques en una posición definitoria. La posibilidad de un quórum está garantizada, y todo apunta a que el veto de Milei se mantendrá intacto.