En una nueva visita a la ciudad de La Plata y para apoyar a su nuevo precandidato a intendente, tras internas, Javier Milei pasó unos minutos en la capital bonaerense y reunió a decenas de libertarios: cortaron calle 12, se sacaron fotos, algún par de gritos y mayoría de jóvenes de entre 20 años, el color que tuvo este mediodía en apoyo al precandidato a presidente de La Libertad Avanza.
Recorriendo una sola cuadra, cuando se esperaba un poco más como sucedió la última vez, Milei llegó en su auto oscuro y abrazó tanto a Carolina Píparo, precandidata a gobernadora de Buenos Aires, como a Luciano Guma, precandidato a la intendencia platense. Bajo cánticos de 'la casta tiene miedo', bombas de humo, par de banderas y el furor por sacarse una selfie, con el inolvidable tema de La Renga, Panic Show. A diferencia del resto de quienes se acercaron a la ciudad de las diagonales, apenas gastó la suela de sus zapatos.
Aproximadamente unas 300 personas se presentaron en la esquina de 12 y 57, en una recorrida que pasó de 58, donde está la casa de electrodomésticos de color violeta, hasta el supermercado francés, dentro de una de las vías céntricas platenses. Se podría decir que fue más una gentileza de Milei hacia los suyos en La Plata, que están llevando adelante una campaña única e histórica, con el objetivo de responder ante las constantes problemáticas que tuvo en otras provincias en donde a medida que se acercaban las elecciones iba soltando la mano.
La campera de cuero, ese peinado característico, el frío entre las diagonales, el calor de sus fanáticos y unos 40 minutos entre fotos, canciones de cancha y sin mucho más, el diputado nacional, integrante de la casta política a la que dice ser ajeno, a base de su forma particular de hacer política, hizo presencia en La Plata. Un rockstar.