Las elecciones se viven a flor de piel en la región y los ataques ya son una constancia entre diferentes partidos políticos y hasta también entre internas. En este caso, en Gorina hubo una nueva vandalización y fue en la misma sede que días atrás sufrió la quita de carteles: el espacio de Juan Pablo Allan padeció un ataque que terminó con la rotura de la puerta principal del lugar.
Según confirmaron fuentes internas, no es la primera vez que sucede. En los últimos 10 días, sufrieron no solo este acontecimiento sino también el robo de un cartel de la puerta. "El barrio no está inseguro, es un tema político", sostuvo Guillermo Brizuela, responsable del local ubicado en 485 entre 136 y 137 y que tiene como líder a Patricia Bullrich.
Si bien no quedaron identificados, hay una hipótesis de clara intención contra el precandidato a intendente de Juntos por el Cambio y que no fue con el propósito de ingresar a robar.