Alberto Fernández brindó este viernes su último mensaje como presidente de la Nación mediante el que realizó un balance de su gestión. Apuntó contra la herencia del gobierno de Mauricio Macri, destacó que se “ampliaron derechos”, pero no se logró resolver “una matriz económica sólida”. "No alcanzamos los objetivos", dijo.
“Asumí el gobierno en diciembre del 2019 en una situación calamitosa, dejada por el gobierno que me precedió, con altísimos índices de pobreza e inflación y una deuda que nos comprometía por generaciones”, señaló en uno de los primeros párrafos de su mensaje. “En este tiempo de reflexión, no puedo negar que tengo sensaciones encontradas. Siento satisfacción con todo lo hecho y construido, con los enormes avances que hemos logrado en muchas áreas, con el crecimiento que se verifica en muchos ámbitos sociales y económicos. Pero también siento pesar por no haber podido concretar todo lo que nos propusimos alcanzar. Lo que faltó hacer, lo que nos impidieron hacer, lo que no debimos hacer o lo que debimos haber hecho de otro modo. Sé que en todo tengo responsabilidad”, expresó.
Por otro lado, Fernández apuntó contra la administración de Mauricio Macri por el préstamos solicitado al FMI en 2017 que endeudó a la Argentina por cien años. “En estos cuatro años hemos sufrido los efectos negativos de una deuda que irresponsablemente tomó el gobierno que me precedió. Esa es la principal causa de nuestra crisis social y económica”, expresó.
A su vez, remarcó que durante su administración debió atravesar el impacto de la pandemia del coronavirus, la guerra entre Rusia y Ucrania, y la sequía, y expuso números de crecimientos en algunas áreas: “La Argentina vio crecer su economía un 16% entre 2021 y 2022. El empleo registrado comenzó un crecimiento que lleva 37 meses ininterrumpidos, el lapso más prolongado de creación de empleo observado en democracia (...) El consumo privado hoy es un 10% mayor que antes de la pandemia”.
“El mercado de trabajo continuó mejorando sus indicadores. La conflictividad laboral observada en nuestro mandato, ha sido la más baja de los últimos doce años. La tasa de empleo se ubica en niveles récord de 44,6%; la tasa de desocupación presentó niveles mínimos en términos históricos: 6,2%. El total del empleo registrado llegó a niveles máximos desde 2012 con 13.320.000 ocupados”, ahondó el mandatario, que evitó hablar sobre los datos de pobreza. “Guardo conmigo el dolor profundo de no haber llegado a mejorar la vida de quienes aún están en la pobreza”, se limitó a decir.
“Actuamos de buena fe y hemos trabajado honradamente. Como alguna vez dije, he dejado todo de mí en estos cuatro años de esfuerzo y solo me he llevado el enorme honor que me han concedido de presidir esta Patria que tanto amo. Lo he hecho junto a un extraordinario equipo de colaboradores y quiero hoy agradecerle a quienes me acompañaron en la función pública desde el gobierno nacional y también a las y los gobernadores, intendentes y a todos quienes dedican cada día de su vida a la única herramienta real de transformación en democracia: la política”, ahondó Fernández al cierre de su discurso que duró 32 minutos.
Y concluyó: “Por eso, no importa dónde me toque estar a partir de mañana. En el mismo momento en que entregue los atributos del poder, volveré a ser aquel joven abogado guiado por la búsqueda de la libertad, la igualdad y la fraternidad dispuesto a darlo todo por construir junto a mis compatriotas una sociedad justa que se desarrolle en paz. Siempre junto a cada uno de ustedes. Siempre agradecido por el inmenso honor que me dispensaron. A 40 años de Democracia, defendámosla cada día, como nos enseñaron las Abuelas y las Madres de Plaza de Mayo, y todos y todas quienes nos marcaron el camino. Más y mejor democracia, siempre”