Para La Ferni, la batalla cultural se libra desde el arte. Entre sonoridades, metáforas y ritmos, la cantante resignifica el cancionero popular latinoamericano y pone en valor nuevos autores disidentes. Como parte de su gira, se presentará este fin de semana en la ciudad de La Plata.
La cita será este viernes 26 de septiembre, a partir de las 21:00, en Guajira (calle 49 entre 4 y 5). Acompañada por el guitarrista Nahuel Quipildor, La Ferni propondrá un viaje musical que irá desde Atahualpa Yupanqui, pasando por Teresa Parodi, Raúl Carnota y Jorge Fandermole, hasta Susy Shock.
Antes de su presentación en La Plata, la artista conversó con El Editor Platense sobre su presente, la producción de su primer disco Mirarse entre otros ojos, el descubrimiento de su identidad artística y los proyectos que tiene por delante.
—¿Cómo te preparás para tu vuelta a La Plata?
—Estoy feliz de que vamos a compartir con Nahuel, mi guitarrista, y algunos invitados un show íntimo en La Plata. Siempre es un placer volver. Y este año, particularmente, con la participación en el Sindicato Argentino de Boleros, el concierto de Orozco Barrientos y la Ópera Queer en el Teatro Metro, al menos una vez al mes voy para allá. Es un lugar que adoro y que está lleno de amigos, amigas y amigues.
—¿Cómo te encontrás?
—Estoy muy contenta porque vamos a poder presentar algunos temas de las canciones que están saliendo en mi primer disco, en un formato más íntimo, más solista también. Este año pude recorrer, entre otros lugares, España durante dos meses en una gira por Europa. Este disco, que se llama Mirarse entre otros ojos, va a salir a fin de año y está compuesto por ocho canciones: algunas propias y otras del colectivo travesti trans no binarie, como Susy Shock, María Laura Alemán y Ioshua.
Embed - El Arriero - La Ferni feat. Ca7riel y Catriel (con Mex Urtizberea)
—En un contexto que vuelve a poner en debate distintas políticas de género y perspectiva LGTBIQ+, ¿cómo lo estás atravesando?
—Es agotador, pero estoy dando esta batalla. No dejo de rendirme. Creo que la importancia está en darla, y de una forma creativa. Sospecho que por eso no me canso. La forma de luchar, así como tantos compañeros, compañeras y compañeres que nos dedicamos al arte, es una herramienta tan poderosa como bella a la vez. Esa es la fuerza que tenemos quienes trabajamos con la belleza, la metáfora, la creatividad y la melodía. Y es muy potente.
—Es una forma de encarar todo tu proceso creativo.
—Sí, todo lo que hago, desde la Ópera Queer hasta la participación en el éxito teatral Las Aventuras de la China Iron, el lanzamiento de mi primer disco y la gira por Europa y el país, tiene que ver, implícita o explícitamente, con dar la batalla cultural. Sigo buscando ampliar los entendimientos de quien me escucha, como digo siempre, para que comprenda que las identidades disidentes existimos y, además, lo que significa ser una identidad disidente comprometida políticamente con ciertos valores. En lo que respecta a mi trabajo, se esconden otros valores y fundamentos que también comparten personas que no son del colectivo.
—Sos fundamentalista del arte comunitario.
—Me encanta cantar con otres. Siempre invito gente. Ahora estoy haciendo un curso en el Ricardo Rojas, en el Centro Cultural de la UBA, justamente sobre canto comunitario. Creo que es por ahí donde también podemos encontrar la fuerza.
—¿Qué es lo que más te sorprendió en tu proceso creativo?
—Primero, abracé mi identidad de género, la expresión de género y mi etnia como cantora popular. Eso fue un montón. Y luego, de un tiempo para acá, estoy descubriéndome como cantante lírica también. Eso es muy particular de La Ferni, de mi voz. Haber trabajado quince años en la técnica del canto italiano, una técnica de ópera, y poder amigarme con eso también. Cada tanto aparecen recursos que tienen que ver con otras corrientes de canto. Hace un tiempo me estoy animando a cantar otros géneros musicales como Miranda, Valeria Lynch o el Chaqueño Palavecino.
—¿Es otra manera de descubrir tu propia voz?
—Estoy descubriendo la posibilidad de mi voz y buceando por otros géneros. Me parece importante si queremos dejar de pensar a la música como islas, esa idea de circuito vinculada a un comercio o a un público específico. Ya existió el trabajo de Mercedes Sosa, Liliana Herrero y un montón de compositores como el Flaco Spinetta y Fito Páez para demostrarnos que los géneros se pueden fusionar.
—¿En qué tenés puestas tus energías ahora?
—Las energías de este momento están en el disco, en sacar un tema por mes de acá a diciembre. Ya salieron dos; en octubre se estrena una zamba y en noviembre una canción inédita que compusimos con Susy Shock. En diciembre sale el resto del disco. También tengo mis energías puestas en el concierto de La Plata, en la gira que se viene por la provincia de Buenos Aires, como Junín, San Pedro, Pergamino y Bahía Blanca, y en la posibilidad de volver a Córdoba en octubre, a Cerro Colorado, al Cosquín. Se vienen muchas fechas y estoy muy contenta.