El regreso de Guillermo Barros Schelotto al fútbol argentino como entrenador de Vélez Sarsfield no fue el soñado. En el José Amalfitani, el Fortín perdió 1-0 ante Deportivo Riestra en un partido que marcó el debut del Mellizo en el banco.
Este regreso desgraciadamente quedó empañado por una actuación deslucida del equipo y un arbitraje controvertido de Leandro Rey Hilfer que volvió a encender las críticas.
El encuentro comenzó cuesta arriba para los de Liniers. A los nueve minutos, un lateral en ataque sorprendió a una defensa dormida. Antony Alonso se filtró por la derecha y envió un centro preciso que Jonathan Herrera conectó de cabeza, alto y lejos del alcance del arquero, para poner el 1-0 a favor del equipo dirigido por Gustavo Benítez.
En el complemento, Barros Schelotto buscó respuestas con el ingreso de Michael Santos por Francisco Pizzini, pero el equipo no encontró claridad para abastecer a sus delanteros, ni al uruguayo ni a Braian Romero. Las emociones llegaron recién sobre el final, aunque no por el juego, sino por las decisiones arbitrales.
Siempre los mismos en Vélez - Riestra
Una mano evidente de Mariano Bracamonte en el área fue desestimada por Rey Hilfer, quien señaló que el brazo estaba pegado al cuerpo -una interpretación que las imágenes desmienten-. El VAR, para sorpresa de los hinchas, optó por no intervenir, desatando la bronca en las tribunas.
Con el juego caldeado, Vélez fue al frente con más empuje que ideas. A los 46 minutos, Bracamonte vio la segunda amarilla y dejó a Riestra con diez, pero el Fortín no supo capitalizar la ventaja. La chance más clara fue un remate de Agustín Bouzat desde afuera que pasó cerca, insuficiente para evitar la derrota.
El enojo de Guillermo Barros Schelotto
Lo que viene para Vélez
Así las cosas, fue derrota para Guillermo Barros Schelotto en su primer partido como director técnico del cuadro velezano, que el próximo miércoles tendrá su debut en la Copa Libertadores frente a Peñarol de Montevideo.