"Ya ganamos la tercera... ya somos campeón mundial". Una y otra vez. La versión vieja de Muchachos y la nueva. La cantan los más chiquitos y los grandes, que pudieron ver cómo fue el Mundial 1978, 1986 y sobretodo este último de 2022. Alegría por todos lados, millones afirmando que son más felices que nunca. Sin embargo, dentro del plantel de la Selección Argentina hay mucha humildad y en la profundidad de sus corazones mantienen la base de la felicidad más allá de la tercera.
"La felicidad, en un mundo materialista, hace que tener cosas haga a uno más feliz, sin dudas", empezó declarando el PF de la Scaloneta Luis Martín, en la charla que brindó en la sede de Cambaceres, Ensenada. Pero esquivó las posibilidades de escuchar que haber levantado la copa del mundo lo haya hecho el hombre más feliz del planeta.
"No soy más feliz que antes", soltó el preparador físico platense. La atención se elevó a otro nivel. Martín hablaba desde el corazón. Luifa dejaba de lado esos festejos en Qatar, los lujos de estar en el torneo más importante del mundo, entre edificios gigantes, medallas, besos y aplausos. "Algunos asocian al éxito con ésto, pero aunque me enorgullece haber ganado, ver lo que dicen mi familia, los amigos, no soy más feliz...".
¿A qué se refería Luis Martín y por qué no es más feliz siendo campeón del mundo? Para él, es todo muy fácil y la respuesta estaba en sus inicios, cuando ni pensaba poder tener esta posibilidad y se arremangaba cada día para proyectar a los futuros jugadores de Estudiantes.
Foto: Marina Espeche
"No soy más feliz ahora porque tengo la misma felicidad que cuando era profe de Novena. Y no lo digo de demagogo", resaltó el PF, sorprendiendo a todos y proyectando varios aplausos. "Empecé a estudiar de grande, a los 27: me recibí y empecé a desarrollar mi pasión, mi felicidad", planteó el campeón del mundo.
"Era feliz allá en Novena, estuve en Estudiantes, el club en donde quería y terminé llegando a la Selección", detalló, en pocas palabras, sobre su crecimiento.
Foto: Marina Espeche
Y eso que cuando le dijeron que llegaba a la Selección "pensaba que era joda". "Sebastián Verón nos dije un día 'Vamos a la Selección'", recordó Martín sobre cómo llegó al predio de Ezeiza. "Yo no entendía nada, pensé que era joda", siguió. "Era un proyecto de las juveniles de Estudiantes que entraba en AFA, no podía creerlo", cerró.
Luis Martin charló sobre los mejores momentos del Mundial, su vínculo con Estudiantes y la importancia de seguir el camino que uno desea, más todavía siendo un ejemplo de la Liga Amateur Platense. Luifa se fue con la misma humildad con la que llegó, emocionándose con un video homenaje, firmando banderas, camisetas y pregonando que lo material no te hace más feliz. Y en estos años, filosofía más que preciada en un campeón del mundo.