La noche en Rosario empezó de la mejor manera para Gimnasia: llevando las riendas del partido, controlando a un rival que terminó invicto su grupo en Copa Sudamericana y sorprendiendo a Gabriel Heinze y a todo su vocabulario futbolero. Sin embargo, esos 25 minutos de oro del equipo de Chirola Romero quedaron abajo de los 70 restantes. El Lobo pasó de tener tres puntos importantes en el bolsillo a apostarlos y quedarse con pocas chirolas.
La estadística de visitante marca que Gimnasia jugó 16 partidos fuera del Zerillo, entre Liga, Copa Argentina y la Sudamericana. De todos esos, el mejor desempeño y únicas alegrías para los Pibes Lobos estuvieron en dos partidos: victoria 4-2 a Argentinos a finales de abril y el 1-0 ante Arsenal, empezando mayo.
Si bien en Rosario el Lobo jugó un gran partido, le costó sostener y es un hecho que se repite en diferentes tardes, noches o mañanas -porque le tocó madrugar en Santa Fe- tanto de local aunque sobre todo fuera. El motivo podría estar es que siendo un equipo en formación, con los problemas que sufrió económicamente, todavía cueste adaptar el chip y entrar en funcionamiento al 100.
De local, Gimnasia sumó seis triunfos (con el clásico), empató tres (contando el del gol anulado ante Sarmiento) y cayó en cuatro ocasiones (dos por Copa): el 53 por ciento de los puntos. Pero lejos de las diagonales, el gran problema: dos victorias, cinco igualdades (una fue la eliminación ante Excursionistas) y nueve caídas (solo dos por diferencia de un gol), que dan 23%.
Los golpes duros, en donde el equipo mostró paridad ante su rival o hasta pudo superarlo, fueron la visita a Barracas (0-1), el viaje a Colombia (cayendo 2-1 al final) y la salida a Perú (un arranque furioso, dos tantos anulados y eliminación a manos de Universitario). Las otras derrotas dejaron un panorama inferior al rival: Vélez (que hoy pelea descenso), San Lorenzo, Central, River, Godoy Cruz y Unión.
Hay momentos donde intenta y las cosas salen, pero todavía no llega al proceso de mantenerlo más allá de 45 minutos o en los 90 totales. Es una materia a aprobar entre los Pibes Lobos, revisar los libros entre los maestros y pulir la teoría para el decano de esta escuela tripera que busca el buen fútbol y contagiar al pueblo.