Siendo uno de los hijos del exintendente Pablo Bruera, Facundo Bruera (25) llama la atención por su altura (1,94) y goles anotados en el fútbol paraguayo. A tal punto que Tigre quiere a quien fuera juvenil en Estudiantes pero que no logró debutar en Primera. Necesitado de goles para salvar la categoría, buscó al platense que tuvo una buena Copa Libertadores el año pasado.
Rescindiendo su contrato de dos años pocos días después de firmar con el Pincha, tomó la decisión de manejar su carrera desde su entorno. Con una pronta salida a Independiente Rivadavia en 2017, fueron tres partidos los que logró en Mendoza para empezar su camino como profesional. Desde ahí dio el gran salto en la B Nacional a Quilmes, con 19 juegos previo y durante la pandemia y dos goles. Brown de Adrogué le dio rodaje y aprendió del maestro Pablo Vicó: 17 tantos en casi el doble de encuentros, dando tres asistencias. Y así contentó a los paraguayos.
Primero llegó a Nacional de Asunción, llegando a jugar 44 juegos en 2022 y anotar 19 goles. Por eso, Olimpia, de los grandes del continente, pagó un millón de dólares y entre 2023 y 2024 marcó 14 goles sobre 51 juegos. Aunque no solo Tigre lo quiere, sino también Goianense de Brasil (pero la mitad de la ficha).
Bruera es dueño del 40 por ciento de su pase y Olimpia del restante 60. Según medios paraguayos, el equipo de Victoria abonaría casi dos millones de dólares por el 80 % y lo tendría hasta diciembre de 2027.
Tigre necesita goles: anotó solo 11 en todo este 2024, sobre un total de 20 juegos. Ganó solo una vez, empató cinco y en la Liga lleva dos igualdades y tres caídas. Dirigidos por Sebastián Domínguez, tiene que dejar de ser el peor de la temporada para salvarse ya que en promedios estaría salvándose solo porque hay dos ascendidos que no se acomodaron (Riestra e Independiente Rivadavia)