La Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (causa instruida en la fiscalía a cargo del Dr. José María Campagnoli) resolvió condenar a Martín Gabriel Castro, el exentrenador del vóley femenino de River y Vélez, por "abuso sexual agravado". Por el "delito de integridad sexual" contra jugadoras menores de edad y que eran sus dirigidas en su momento.
Esto se dio luego de una primera etapa (imputación) y el procesamiento significó acciones orientadas a la investigación, la identificación y el eventual castigo de aquellas conductas que están tipificadas como delitos por el código penal contra el ex-entrenador de Vélez Sarfield y entre 2014 y 2019 estuvo en River Plate. También era entrenador de las selecciones metropolitanas, en donde eran y son citadas jugadoras de Gimnasia, Estudiantes, Banco Provincia y/o Universitario La Plata.
Si bien el artículo 119 del Código Penal, inciso B, habla de "pena de ocho (8) a veinte (20) años de reclusión o prisión si: el hecho fuere cometido por ascendiente, descendiente, afín en línea recta, hermano, tutor, curador, ministro de algún culto reconocido o no, encargado de la educación o de la guarda". En su caso, la condena fue de 12 años.
Fue en "orden al delito de abuso sexual agravado, todo mediante abuso intimidatorio originado en una relación de poder en virtud de su rol de entrenador deportivo de las damnificadas, por el que deberá responder en calidad de autor (artículos 119 tercer párrafo inciso B del Código Penal -CPN- y 306 del Código Procesal Penal -CPPN", marcaba lo informado en la causa 11251, aunque en 2018 era la 47622 (sin instar a la acción penal) cuando se presentó el padre de una de las víctimas.
Se lo denunció en 2019 en la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra la Mujer, y posterior indagatoria tres meses atrás. El 1° de julio de 2020, el juzgado de instrucción N°48 dictó la "falta de mérito" por considerar que no existían pruebas suficientes para seguir el caso, contaron en Depo.com.ar. Sin embargo, se apeló esta medida y se buscaron testimonios y testigxs. El 3 de agosto de 2020, la Sala I revocó la falta de mérito y determinó el procesamiento de Castro por dos hechos.
Castro, un caso para exponer otros
El vóley es un deporte en donde se gana o se pierde. No hay empates, todo se define -si están igualados- en un tie-break. Noticias buenas o malas, dependiendo el resultado. Pero esto va más allá, y nuestra labor -dentro de lo que podemos, en un medio de poca monta- no es simplemente publicar números. Esto no tiene calificativo alguno más que, de confirmarse judicialmente, un accionar inhumano. Lo dado a conocer ayer por diferentes jugadoras de los principales equipos de vóley de argentina fue bisagra y quizás puntapié para otras causas en nuestro deporte: el mensaje no era imputación o difamación, sino ya una instancia judicial firme: procesamiento y luego condena por "abuso sexual agravado" a "una jugadora de 16 y otra de 18 años" contra el entrenador y profesor de educación física Martín Gabriel Castro.
Y la intención no es amedrentar con tantos datos o informaciones ya que, desde luego, primero está la situación de las víctimas sobre el ahora condenado. Aunque también, no hay que verlo como una situación única o que nunca haya pasado, lamentablemente. El poder tomar el valor de ir a denunciar situaciones de dicha índole precisan de un coraje de no solo presentarse sino también recordar momentos cuales no quisieran tener que retroceder en el tiempo para contar.
Empezaron a escucharse y/o verse dichas acusaciones durante marzo y abril del 2018, y hubo unos partidos en donde no se presentó el entrenador de River a los de categoría Mayores a mitad de dicho año (quizás por la "presión social" o vergüenza). Sin embargo, aquellas publicaciones en las redes mermaron pero los dichos tomaban poco de eco cancha en cancha pese a no conocerse si detrás había alguna causa firme. Él siguió a cargo del primer plantel riverplatense casi como si nada pero había una gestación judicial que fue firme en 2020.
Investigación sobre caso Martín Castro
En 2018, en la fiscalía del doctor Campagnoli se presentó el padre de una de las víctimas para ratificar los hechos pero adelantó que su hija no quería declarar. La causa no pudo avanzar porque las jóvenes, en un primer momento, no quisieron instar la acción penal. Pero luego, el año pasado, las dos jugadoras de vóley se presentaron en la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM), conducida por la fiscal Mariela Labozzetta.
"No le pude preguntar nada, no pude decirle nada en ese momento, le tenía mucho miedo, sabía que él podía tener un arma en la camioneta. Cuando salimos del hotel me dijo que no podía decirle a nadie lo que había pasado y me hizo borrar las conversaciones de mi celular", sostuvo una de las víctimas, según el expediente judicial.
Además, una de las víctimas también recordó que Castro le enviaba todos los días mensajes de WhatsApp y se enojaba si no le contestaba rápido: "Me decía que él tenía que ser lo más importante para mí porque yo era un proyecto de jugadora y no iba a progresar ni crecer si no le hacía caso".
Finalmente, la causó avanzó y el sospechoso fue citado a prestar declaración indagatoria. En la audiencia negó las acusaciones y, el mes pasado, el juez en lo criminal y correccional porteño Javier Sánchez Sarmiento le dictó la falta de mérito y ordenó una serie de peritajes
Bajo indicaciones de Campagnoli, la fiscal Romina del Buono apeló la falta de mérito y la semana pasada la Sala I de la Cámara de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional porteña revocó el fallo de primera instancia y procesó al acusado del delito de abuso sexual agravado por haber mediado acceso carnal, todo mediante abuso intimidatorio originado en una relación de poder en virtud de su rol de entrenador deportivo de las damnificadas.
"Martín Castro se habría aprovechado de las víctimas mediante un abuso intimidatorio originado en una relación de poder, en virtud de su rol de entrenador de vóley", sostuvieron los jueces Pablo Lucero y Marcelo Lucini en el fallo.
Además, los magistrados afirmaron: "No podemos desatender que estamos frente a un adulto que revestía la calidad de entrenador y que se valía de esa circunstancia para condicionar a sus alumnas a que accedan a mantener relaciones sexuales no consentidas".
Ante la situación, River comunicaba en agosto de 2020 que "a raíz del procesamiento de Martín Castro (director técnico del primer equipo de vóley femenino del Club) por la Cámara Penal de la Ciudad de Buenos Aires por hechos ocurrieron cuando se desempeñaba en el Club Atlético Vélez Sarsfield, el club informa que le solicitó la renuncia a su cargo, la cual se hizo efectiva de inmediato. De esta manera, Castro ya no pertenece más a la institución".
Ahora condenado y aunque cumpla la condena, no podrá dirigir nunca más según la Justicia.