Varios capitanes y entrenadores de los planteles de la Liga Profesional de Fútbol de la AFA asistieron en el predio Lionel Messi a una charla de la Dirección Nacional de Arbitraje (DNA), Federico Beligoy. El motivo del encuentro -con los restantes de manera virtual- fue la presentación de la directriz “Sólo capitanes” impartida por FIFA con el fin de colaborar con el juego: desde la fecha 14, desde este viernes 13 de septiembre, sólo los capitanes de los equipos tendrán autorización para dialogar con los árbitros, que, a su vez también podrán explicar decisiones puntuales a los jugadores protagonistas.
Leonardo Morales y Marcelo Méndez Russo estuvieron desde el lado de Gimnasia, mientras que José Sosa y Leandro Díaz -ayudante de Eduardo Domínguez- por Estudiantes. También presentes los entrenadores Frank Kudelka (Huracán), Gustavos Costas (Racing), Julio Vaccari (Independiente), Cristian Zermatten (Argentinos) Favio Orsi, Sergio Gómez (Platense), Leandro Romagnoli (San Lorenzo), Cristian Fabbiani (Riestra), Diego Martínez (Boca), Gustavo Munúa (Banfield), Leandro Desábato (ayudante en Vélez) y los capitanes Marcos Rojo (Boca), Franco Armani (River), Iván Marcone (Independiente), Gastón Campi (San Lorenzo), Agustín Cardozo (Tigre), Leandro Jara (Vélez), Carlos Izquierdoz y Lautaro Acosta (Lanús), entre otros.
¿De qué trata y cómo se sancionará si otro reclama?
Bajo el preámbulo de que las protestas “son un flagelo contra el que la FIFA viene luchando desde hace tiempo", Ángel Sánchez, el ex árbitro internacional e instructor de la DNA, comentó de qué se trata. "Sólo un jugador de cada equipo, normalmente el capitán, podrá aproximarse al árbitro y, cuando lo haga, deberá interactuar con él de manera respetuosa. En caso de que el capitán sea el arquero, podrá designar a un compañero para la misión de dialogar con el juez".
"El árbitro podrá indicar o exhortar a los jugadores (con palabras o gestos) para que no se le acerquen", agregó. "Los capitanes de los equipos tendrán la responsabilidad de colaborar para que sus compañeros no se aproximen al árbitro. Y se amonestará a los jugadores que se acerquen o rodeen al árbitro cuando no tengan permitido hacerlo", continuó.
"Se amonestará a cualquier jugador (incluido el capitán) que muestre desaprobación con palabras o acciones, como también a cualquier integrante del banco de suplentes (cuerpo técnico o jugadores). Y si lo considera oportuno, el árbitro retrasará la reanudación del partido con el objetivo de conceder tiempo a los capitanes para que expliquen la decisión a sus compañeros, exigirles que se comporten correctamente, etc".
Además "se permite la comunicación entre los jugadores y el árbitro, una interacción que se sigue considerando importante (a fin de aumentar la transparencia y evitar posibles frustraciones y conflictos). Y cuando corresponda, el árbitro explicará las decisiones importantes a los capitanes y a los jugadores involucrados en un incidente".
"Para evitar que los jugadores acosen o rodeen al árbitro en situaciones trascendentales tras incidentes o decisiones fundamentales, el árbitro decidirá si interactúa o permite a otro jugador que no sea el capitán aproximarse a él, por ejemplo si el jugador ha cometido una infracción, ha sufrido una falta o está lesionado".Y "si el jugador designado es sustituido o expulsado, se designará a otro jugador".
Beligoy (Director de Arbitraje de la AFA) admitió: “Queríamos que todos conocieran el lugar donde trabajamos, que vean que somos todos iguales, que trabajamos todos por y para el fútbol”. Y resumió el motivo de la convocatoria: “Entre todos tenemos que intentar que estas secuencias que afean mucho el fútbol dejen de pasar”.
“La idea es regular de manera eficiente la relación árbitro-capitán, dejando abierta la posibilidad de que éste interactúe con el juez, siempre dentro de los límites del respeto mutuo. Esto tiene como objetivo evacuar alguna duda sobre lo sancionado y a la vez impedir que otros jugadores lo puedan imitar”, manifestó Sánchez.