"No está bueno ver la invasión de público, porque no es donde deben estar. Hay hechos que sobrepasan todo, como la invasión y el poco control, y creo que esto nos sobrepasó y nos sorprendió a todos", indicó Gastón Mazzacane, como vicepresidente 1° de la Asociación Corredores del Turismo Carretera (ACTC). Es por el cierre de campeonato del TC, que tuvo hinchas sobre la pista del autódromo Roberto Mouras de La Plata en la previa de la competencia y que dejó fuera de la lucha poe el título a quien estaba puntero.
A dos semanas de lo que fue la invasión de fanáticos, que terminaron tirando papeles sobre los autos y le privaron a Mariano Werner de correr, agregó: "Las medidas de seguridad quizá pasan desapercibidas para algunos, pero no para la organización. Hay controles aunque puede que no se vean o noten. Hay que hacerse cargo como organizadores, pero creo que los propios equipos van a trabajar distinto a partir de esto".
Aquel arranque de diciembre contó con Werner (Ford Mustang), aspirante al título que debía salir desde la cuarta posición, que a minutos de la largada debió ingresar a boxes al detectar un fallo en su motor. Los mecánicos encontraron la toma dinámica tapada de papeles, y el entrerriano quedó relegado al último puesto de la tabla. Tras ello, se autorizó a los comisarios deportivos a otorgar potestad al técnico de la categoría para que revise y apruebe trabajos en aquellos autos que hayan padecido tentativas de sabotaje.
Finalmente, a través de una toma de la transmisión oficial, se pudo detectar que el fallo fue provocado de manera intencional por fanáticos de Chevrolet que perjudicaron al campeón saliente y le quitaron parte de la emoción a la definición.
Mazzacane explicó que "la normativa de permitir trabajar ante intentos de sabotaje iba a regir desde el 2025. Pero el presidente pidió adelantarlo y que la dirigencia lo acompañe en la decisión, porque los campeonatos de ACTC aún no terminaban y quiere manifestarse con hechos".