Sin lugar a dudas, Vélez Sarsfield fue uno de los mejores equipos del fútbol argentino en el 2024. El conjunto de Liniers se consagró campeón de la Liga Profesional de Fútbol, y disputó todas las finales posibles en el ámbito local.
Sin embargo, en la recta final de la temporada, el Fortín se fue desgastando, y terminó con una decisión insólita en el último encuentro del año. Debido a que tenía el casamiento de su hija programado para la misma fecha, Gustavo Quinteros no estuvo presente en el Trofeo de Campeones, y la final fue dirigida por Leandro Desábato, su ayudante.
El oriundo de Cafferata tenía acordada su continuidad con la dirigencia velezana, aunque solo restaba definir cuestiones deportivas. Lo económico no era un problema para el DT, aunque sí pedía un plantel competitivo para disputar la Conmebol Libertadores 2025.
Cuando todo parecía que se encaminaba a la firma, la negociación se fue dilatando, y en las últimas horas dio un giro de 180º. Quinteros acordó de palabra su llegada a Grêmio de Porto Alegre y tendrá su primera experiencia en el fútbol brasileño.
El Tricolor disputará la Copa Sudamericana del año próximo, y viene de darle salida a su director técnico Renato Portaluppi, ídolo de la institución. En caso de que se dé su llegada, Quinteros comenzará el año disputando el Campeonato Gaúcho.
Ahora Vélez deberá buscar entrenador tras un muy buen año, para una nueva participación en la Conmebol Libertadores. El primer apuntado para tomar las riendas del equipo es Sebastián Domínguez, ex jugador de Estudiantes de La Plata, actualmente en Tigre.