Todos sabemos que desde el regreso de Juan Sebastián Verón a Estudiantes de La Plata la historia de la institución no es la misma. Ya desde antes del 2006 el talentoso jugador, hoy devenido en dirigente, aportó dinero al club y ayudó a hacer las bases de un ciclo muy exitoso en su vuelta al club, vigente, levantando tres trofeos y volviendo muy competitivo al equipo, como también dio pasos grandes a nivel institucional.
Sin la Brujita el Pincha no hubiera conseguido el préstamo para la culminación de UNO, lo que significa para varios, me incluyo, sumar un título más, con el contexto económico que viene atravesando el país y la belleza que tiene el Jorge Luis Hirschi, un estadio modelo, con vida más allá de los partidos.
Hay cosas muy buenas, pero también hay aspectos negativos, como todo en la vida. A uno como profesional de la comunicación le toca marcar ambas cosas, sería necio no reconocer todo lo bueno que hizo Verón por Estudiantes, pero hay cosas que no están bien.
El destrato a la semi profesionalización que hoy vive el fútbol femenino es una de ellas. Más allá de la desorganización de AFA, con la obligatoriedad de firmar contratos, dando dinero a los clubes, pero luego dejándolos a la deriva, en el León bajo la gestión Verón no se le dio importancia a la disciplina. La discusión no va por si hoy el equipo no juega en 1 y 57, por si no cobran lo mismo que el plantel de Domínguez, eso es chiquito. Hablar de negocio es frío. Cruel. Hay jugadoras que deben hacer una autocrítica porque no han jugado bien, pero defienden el escudo de una institución y no cuentan con condiciones mínimas para desarrollar la práctica deportiva, desde el acompañamiento dirigencial al no tener un proyecto futbolístico, como también al de unos líderes que parece les da igual no contar con ellas.
Hoy Verón es uno de los vicepresidentes, pero hay una situación que no se debe dejar pasar. Su figura no está en el día a día de la institución, lo reconoció públicamente en su programa. Sin embargo, toma decisiones como si lo estuviera, algo que no está bien, como pasó con el fútbol juvenil, que es un asterisco muy grande.
Divisiones inferiores
Las divisiones inferiores tuvieron hace muy poco tiempo la mancha de la salida de Fernando Kuyumchoglu de la coordinación, un hombre que se fue por un conflicto con el flamante coordinador de la preparación física, Federico Delucchi. Esto desprendió un problema dirigencial, con la salida del Secretario de Fútbol Amateur, Diego Valente, como también con Marcos Angeleri, hoy Secretario Técnico del fútbol profesional. Ambos hicieron un duro trabajo para que Kuyumchoglu, un hombre con mucha experiencia en el trabajo de juveniles tomara las riendas, en un proyecto que duró muy poco tiempo y generó una profunda crisis en la Comisión Directiva.
Alternancia
Desde que Verón venció en las urnas a Enrique Lombardi no hay alternancia política en Estudiantes. Hubo varias reuniones entre personas que trabajaron en la gestión del arquitecto, con intenciones de formar una oposición. En eso quedó, en ganas. Sería saludable para el Pincha tener una lista que haga frente a la actual gestión, que irá a las urnas en marzo del próximo año.
Es momento de que el León empiece a proyectar ciertas cuestiones, como tener un nuevo predio para el fútbol juvenil, algo que se intentó con la UTN, pero después quedó en nada. El hockey debe tener una nueva cancha y debe ser de primer nivel. El fútbol femenino necesita acompañamiento con un proyecto serio y atención dirigencial. Un punteo de algunos debates que debe darse la institución, que tiene muchas cosas buenas, pero también tiene de las malas.