Jonathan Schunke atraviesa su primera experiencia como director técnico, ese defensor aguerrido que supo ganarse el corazón de los hinchas de Estudiantes de La Plata, con una barba y un peinado muy llamativos, hoy lleva toda esa sabiduría y liderazgo fuera del rectángulo de juego, encabezando a un grupo de chicos en la divisional reserva, un grupo que viene haciendo un gran trabajo, metido en los cuartos de final de la Copa Proyección.
En una entrevista con 1.21+, el entrenador del selectivo dio detalles del trabajo que realiza día a día, la formación del juvenil, que está en la etapa decisiva para dar el salto a Primera, aunque muchos crean que ya está preparado, sumado también a su construcción como DT, ya que recién transita sus primeros meses a cargo de un plantel.
Comenzando con sus ideas, el líder de la Reserva expresó: "Nosotros lo que tratamos de hacer hincapié es que el jugador sea adaptativo en su carrera. Nosotros le pedimos algo al jugador que otro entrenador, mismo Eduardo (Domínguez), pide dentro de su posición algún matiz diferente. Hay que enseñarle al jugador que sea permeable, y que tras una indicación pueda salir de esto. Que tenga amplitud dentro del juego".
Y luego añadió: "El juego no es el mismo, las personas no son las mismas, los entrenadores no somos los mismos. Es una cuestión de tener corazón de aprendiz y adaptarte, no hay solo una verdad".
Metido en el debate sobre al salto de los juveniles al fútbol profesional, el Vikingo tomó postura. "Recién adquieren cosas a esa edad. Muy pocos son los que con 18, 19, 20 años ya están formados o decir entran y juegan. Son pocos. Hay chicos que necesitan un periodo mayor. A veces la Reserva le queda corto, pero para la Primera de Estudiantes todavía le falta un escalón, bueno, que ese chico pueda encontrar otro lugar para terminar de madurar y volver mucho más fuerte. Nunca terminan de formarse y lo harán hasta el final de su carrera", soltó.
Y enfatizó: "Queremos que un chico llegue maduro a los 21, 22 y a veces lo hacen a los 24, 25, 26. Manejamos una amplitud grande de jugadores y le tenemos que dar herramientas para su formación y para que Estudiantes saque su rédito y su inversión que tuvo durante tiempo por un jugador".
"Un entrenador no puede determinar tu carrera. Un club no puede determinar si vos vas a ser jugador. El único que determina es el jugador mismo. La carrera mía la determino yo. Uno puede hablar pero hay una parte que es estrictamente del jugador. Mi mensaje de cabecera es que siempre tengan corazón de aprendiz, de querer aprender, crecer, evolucionar, en eso trabajamos en campo diariamente, cuando tenemos vídeo, vídeo, tratamos de dar herramientas para que el jugador no determine su carrera en si jugó o no el fin de semana", completó.
BASUALDO, UNA PROMESA
Muchos de los focos del mundo Estudiantes pasan por lo que viene haciendo el joven atacante Franco Basualdo, que deslumbra a los fanáticos y hay muchas expectativas en él. "Es un chico categoría 2007, muy joven, que tiene cosas muy buenas, es un chico que va al frente, al hueso, de esos jugadores que van de punta a punta al rival para hacer daño. Lo tratamos de manejar con calma, de todo lo que se habla de él ir con calma. Tiene cosas para mejorar, le damos herramientas para que se forme, tratamos de que todo lo que se hable no influya para mal y potenciarlo. Viene creciendo, evolucionando, vino muy chico, está en una evolución, a veces tiene más minutos, menos, confiamos en él y su potencial", sostuvo Schunke.
FORMACIÓN COMO DT
Schunke quedó marcado a fuego en su paso como jugador por Estudiantes, quizás faltó poder coronar con un trofeo, pero por diferentes circunstancias ese logro no se pudo conseguir. "Volver al club para mí fue algo que se dio en una forma tan natural, no lo busqué, fue repentino y se dio en el momento justo, lo estoy disfrutando. Poder volver a UNO, si bien pude jugar algunos partidos, me quede para poder jugar, y hoy volver, dirigir, ver a los chicos disfrutar del acompañamiento de la gente, fue muy lindo, más por mi disfrute, fue verlos a ellos. Estoy agradecido a Dios por esta posibilidad", esbozó.
En una larga carrera como futbolista, el central tuvo una gran cantidad de técnicos, pero ese vínculo con el Pincha es infranqueable. "Tuve muy buenos entrenadores en mi carrera, es injusto nombrar a uno. En Estudiantes tuve técnicos que me dieron algo más, el caso de Mauricio Pellegrino, que me despertó el interés por el juego, por la táctica, por ver que había algo más detrás de correr atrás de la pelota, en ese camino estuvo Gabriel Milito, que nos dio una vuelta de tuerca con respecto al juego, a entenderlo, su pasión, Nelson Vivas, que también nos marcó mucho. Hemos tenido muy buenos entrenadores, no tengo que imitar nada, no tengo la capacidad que tienen esos entrenadores, tendré otra, pero manteniendo la esencia de lo que tengo yo", manifestó.
La identidad es muy importante para todos los DT, en torno a esto, Schunke lanzó: "El juego es uno solo. Dentro del juego hay diferentes situaciones. Cuando te dominan tenes que defender en bloque bajo, tengo que saber jugar de contra. Puede pasar que un rival me domine, tengo que replegar, manejar ese aspecto. Hay partidos donde tenes que ser protagonista, jugar en campo rival, a través del juego encontrar espacios, controlar y marcar en ataque. Presionar alto, si das el inicio del juego la pasas mal. Lo hacemos de diferentes maneras para que los chicos se adapten, puedan resolver cuando lo determina el juego. Dentro de un partido hay 10 partidos, trabajamos todos los aspectos".