Hablar de Jorge Vivaldo es hablar de uno de los arqueros que se ha ganado el corazón de los fanáticos del fútbol argentino, ya que muchos hinchas se quedaron con el recuerdo de lo que fue aquel hombre que supo custodiar de gran manera los arcos de Chacarita Juniors, Colón de Santa Fe y Olimpo de Bahía Blanca, entre tantos clubes.
Hoy, con 57 años, esas atajadas no deslumbran más, pero sí brilla un entrenador serio y que ha hecho un gran trabajo, especialmente en Villa San Carlos, donde el Flaco supo pasar en dos oportunidades, una logrando el ascenso de la Primera C Metropolitana a la B Metro, volviendo a poner al Celeste en la categoría que se merece, la tercera en importancia de nuestro fútbol.
Con presente en Brown de Adrogué y pujando por mantener al club en la Primera Nacional, el director técnico dialogó con El Editor Platense para recordar su experiencia en el Celeste, donde los hinchas lo recuerdan con mucho cariño. "Fueron dos procesos distintos, en el primer el equipo descendió, pero le descontó 18 puntos a Almirante Brown, llegando vivo al final, y después con esa base y algunos chicos que vinieron me tocó volver cuando estaba en la 'C' y logramos el ascenso", comenzó.
Y añadió: "Al otro año en el Apertura terminamos segundos, y yo siempre digo que si no hubiese venido la pandemia, yo le tenía una fe bárbara a ese equipo, íbamos a pelear, ser protagonistas, pero desgraciadamente después de la pandemia perdimos muchos jugadores". De ese grupo se fue Tomás Bolzicco a Estudiantes de Caseros; Matías Sproat se fue a Brown de Adrogué además Ignacio Oroná sufrió una lesión ligamentaria y Germán Ré tomó la decisión de colgar los botines, entre varias bajas.
Finalmente, Vivaldo manifestó: "Me pone muy contento. Es un club muy familiar. Uno se pone feliz por el crecimiento, que puedan levantar una tribuna en el estadio. En mi segundo ciclo me fui a vivir a La Plata que es una ciudad hermosa y muy futbolera. Ojalá puedan salir de esta situación difícil pero a veces son momentos".
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Hoy el Flaco está en Brown luchando por la permanencia, en puesto de promoción -hoy la jugaría con Arsenal-, a nueve de Almirante y Defensores Unidos, ambos con 34 unidades -quedan 12 en disputa-, pero el DT sabe que el rival es Atlético de Rafaela -tiene 22 puntos-. "Nuestro campeonato es con Rafaela y dependemos de nosotros, la promoción no la miramos porque sabíamos que estaba lejos. Queremos evitar el descenso directo y nos preparamos para jugar finales. Si tenemos que jugar una quinta final, lo haremos", sentenció.
Para cerrar, dejó unas palabras sobre uno de los clubes de su vida, el Sabalero: "No me llamaron de Colón, me gustaría en algún momento dirigirlo, es un club grande, lo conozco bien, la ciudad me encanta, sería hermoso algún día ser el técnico de Colón".