El final del partido en el Estadio Juan Carmelo Zerillo se vio teñido de aplausos a un campeón del mundo. Ángel Di María brilló en todo su esplendor, fue la figura de Rosario Central y convirtió el gol que cerró la goleada 3-0. Después de eso, tuvo un gesto que aplaudió todo el estadio: le pidió disculpas a la gente.
A los 41' del complemento, Fideo recibió un pase atrás y, recostado a la izquierda, gambeteó de gran forma a Conti, y amagando a patear al primer palo, colocó la pelota cruzada en el segundo. Un golazo que sentenció la goleada Canalla, pero que fue festejado muy lejos de la algarabía para el astro.
Inmediatamente después de convertir, Di María salió caminando y levantó la palma izquierda hacia el arco del Bosque, donde se encuentra La 22, pidiendo disculpas por convertir el tanto. Después de recibir el abrazo de sus compañeros, y el aplauso de parte del público, volvió a pedir disculpas mirando a la platea techada una y otra vez.
Ángel Di María y otro gran gesto post partido
Pero no todo quedó ahí. Después del partido, y en declaraciones con la transmisión oficial que lo eligió la figura del juego, volvió a elogiar al público tripero. Incluso antes de que la colega le preguntara, Fideo dijo: "Quiero agradecerle a la gente. La verdad que el cariño es impresionante. Después del gol, no tengo palabras para con la gente de Gimnasia. Les deseo lo mejor".
Y consultado sobre el pedido de disculpas, el campeón del mundo dijo: "No festejé el gol por la gente. Desde que llegamos a La Plata, y al estadio, lo de la gente fue impresionante conmigo. En el hotel, acá cuando llegué, en el calentamiento. No tengo palabras. No merecían que les festeje el gol, por eso pedí perdón".