El 86 % de los hogares bonaerenses sufre "estres económico"
Cuatro de cada diez familias comen menos para poder pagar sus deudas
Cuatro de cada diez familias comen menos para poder pagar sus deudas
Cuatro de cada diez familias comen menos para poder pagar sus deudas
Cuatro de cada diez familias comen menos para poder pagar sus deudas
Un informe elaborado desde Libres del Sur y su Instituto de Investigación ISEPCI da cuenta que el 86% de los hogares está en situación de estrés económico mensual a partir de la siguiente distribución de respuestas: la mitad de los hogares 47% manifestó que para llegar a fin de mes deben apelar al endeudamiento; el 39% llega con dificultad ajustando gastos no esenciales; solo el 14% no presentaría dificultades a simple vista sin embargo el 12% “llega justo, sin margen”, solo el 2% “llega cómodo y puede ahorrar”.
El trabajo de economía se realizó sobre 1301 hogares distribuidos en los siguientes territorios: 30 distritos del conurbano bonaerense, las ciudades de La Plata y Mar del Plata, Pergamino, Salto, Trenque Lauquen, Gral. Arenales, Bragado, Bolívar, Olavarría, 25 de Mayo, Bahía Blanca, Chascomús.

Relación ingresos-gastos ISEPCI
El informe ISEPCI denominado "Radiografía de la inseguridad alimentaria en la Provincia de Buenos Aires", señala además que “4 de cada 10 familias comen menos para poder pagar sus deudas”.
En ese marco, "a partir de la siguiente distribución de respuestas afirmamos que estamos en una situación donde las deudas están comiéndose los alimentos que deberían integrar los platos familiares".
El 43% afirma que sus deudas les impiden comprar todos los alimentos necesarios; 30% tienen deudas, pero no afectan la comida; 17% manifiesta no tener deudas y un 10% prefirió no responder.

Deuda_alimentacion
El informe de Libres del Sur pregunta además si "para comprar alimentos durante el último mes, ¿recurrió a alguna de estas estrategias?”.
De allí surge que “la mitad, 5 de cada 10 familias compran su comida con deuda y/o ayuda”, 16% fiado y/o 14% tarjeta de crédito más un 20% que recibe ayuda de espacios asistencia alimentaria o familiar y “la otra mitad, vive al día sin margen, 44%, 4 de cada 10 compran con su sueldo o ingreso del día”, lo cual permite confirmar el deterioro sostenido que han sufrido los sueldos o ingresos de amplios sectores de la población.
Aparecen dos estrategias muy significativas para graficar este momento de ajuste, el 20% de los hogares requiere la ayuda de un comedor, merendero o familiar para sostener su alimentación y el 6% recurre a la venta de bienes para la compra de sus alimentos.

El informe sostiene que la inseguridad alimentaria dejó de ser un problema de “desocupados/das” e “informales”, ya que en 6 de cada 10 hogares con trabajadores formales/registrados padecen inseguridad alimentaria.
En el resto de los segmentos el deterioro de los salarios y/o ingresos enciende alarmas urgentes de resolver ya que las privaciones y los déficits en el acceso a la cantidad de los alimentos afecta casi al total de los hogares.

Una de las principales manifestaciones físicas de la inseguridad alimentaria se relaciona con la reducción involuntaria de las porciones.
Consultados los/las respondentes sobre si “durante el último mes, ¿Usted o algún miembro del hogar redujo la porción de alguna de sus comidas por falta de dinero? Surgió que dicha reducción implicó al 70% de los hogares relevados.
Una expresión más grave de la inseguridad alimentaria se relaciona con la supresión de alguna comida y no meramente la reducción de las porciones. Implica, en tal caso, dejar de comer alguna de las cuatro comidas (desayuno, almuerzo, merienda, cena), para que los alimentos puedan alcanzar para el resto de la familia.
Las respuestas a la pregunta si “durante el último mes, ¿Usted o algún miembro de su hogar tuvo que saltearse una comida porque no tenían suficiente dinero para obtener los alimentos necesarios? el 66% de las familias manifestaron haber atravesado esta situación en el último mes.


Otro dato alarmante del estudio elaborado por Libres del Sur es que en cuanto a las privaciones recientes de alimentos en el último mes, el 77% de las familias entrevistadas refirieron en términos generales haberse privado de consumir lácteos, carnes, verduras, frutas, cereales o legumbres por falta de dinero.