“Necesitamos unirnos para reclamar lo nuestro”, fue la expresión de una de las compradoras de un departamento construido por ABES Desarrolladora en la ciudad deLa Plata, firma que “desapareció” a pesar de tener varias construcciones en curso y varias promesas incumplidas.
Como viene informando El Editor Platense,una docena de proyectos de esta desarrolladora están paralizados y decenas de personas damnificadas aseguran no recibir explicaciones ni respuestas al respecto. Al contrario, los inmuebles repartidos en diferentes barrios de la capital bonaerense están detenidos, sin señal alguna de ser reactivados y con compradores que temen ser víctimas de una estafa millonaria.
Los edificios abandonados están en calle 11 entre 59 y 60; 55 entre 4 y 5; 59 entre 10 y 11; 54 entre 4 y 5; 16 entre 54 y 55; 2 entre 56 y 57; 58 entre 11 y 12; 55 entre 1 y 2; 60 entre 3 y 4; y hasta emprendimientos ambiciosos como un hotel en 56 entre 1 y 2 o la puesta en valor del histórico Teatro Princesa. Todos ellos atraviesan la misma situación pese a haberse iniciado en diferentes periodos: candados en los accesos, obras paralizadas, vacías y sin operarios, incluso, aquellas que están a punto de concluirse.
Cabe recordar que ABES Desarrolladora es gestionada por Diego Lacki y Macarena Núñez, quienes son socios. De igual modo, uno de los principales inversiones de la firma es Jorge Reina, empresario de La Plata que fue ex jugador y dirigente de Gimnasia y Esgrima.
Pese a no reconocerse -aún- como damnificados, muchos compradores atraviesan momentos de desánimo y profunda preocupación debido a que, lo que era no sólo una inversión sino un lugar para vivir, se vio opacado por la empresa que, al día de hoy, no brinda respuestas. “Desaparecieron”, destacó una de las vecinas que reclama por su propiedad.
En diálogo con El Editor Platense, una de las personas que compró un dos ambientes en el edificio llamado Dezzeo, ubicado en 55 entre 4 y 5, indicó que el inmueble tenía que estar listo para ser habitado en diciembre de este año.
“Yo llamé a ver si me iba a poder mudar y no recibí ninguna respuesta, solo excusas”, mencionó y lo peor sucedió cuando, al acercarse al lugar “vi que estaba puesto el candado, que no había nadie trabajando y me di cuenta de que puedo ser estafada”.
En ese sentido, su enojo e incertidumbre creció debido a que su inversión ya estaba saldada, “terminamos de pagar por completo el departamento que hoy, solo tiene un 40% de avance”, y remarcó lo que dijeron varios de los afectados: “Están todos nuestros ahorros ahí, trabajamos un montón para esto”.
Al respecto sostuvo que es mucha la gente que perdió grandes sumas de dinero, teniendo en cuenta que esta unidad está construyéndose desde hace seis años, “algunos tendrán más cuotas, otras menos, pero todos pusimos mucho ahí”.
Ante esto, hizo un pedido dirigido a aquellas personas fiduciarias de la desarrolladora ABES y, hasta el momento, no tienen respuestas sobre la situación de su propiedad: “Tenemos que organizarnos porque solos, no vamos a llegar a nada”. “Necesitamos unirnos para reclamar lo nuestro”, destacó de cara a una posible demanda por incumplimiento de contrato, comprendiendo que, como puede visualizarse, podrían ser víctimas de estafa y perder años de trabajo invertidos en un techo.
Otro frentista se comunicó con este medio y aseguró que su departamento con cochera, en el mismo edificio, debía estar listo para julio de este año. “Primero dijeron que había demoras con Edelap, pero después cerraron todo y pusieron candados. Hoy la obra está parada. Ya no hay nadie trabajando y no brindan respuestas”, contó en concordancia a lo relatado previamente.
En tanto, otra compradora, también involucrada en el mismo edificio, dijo haber pagado casi la totalidad del valor del departamento, con fecha de entrega para fines de septiembre. El mecanismo es el mismo, cuando piden ver avances o directamente acercarse al lugar, nunca responden o utilizan excusas como “la empresa va a hacer una reunión en los próximos días”, hecho que ya dan por desestimado, ante la falta de cumplimiento a su palabra y contrato.
“Todo parecía en regla. Nos mostraban avances en las redes sociales, nos aseguraban que todo estaba controlado. Nunca imaginamos que esto podía pasar”, expresó otra damnificada sobre la situación que los tiene en vilo.
ABES Desarrolladora
Cabe recordar que entre los proyectos más avanzados se encuentran complejos con nombres como Vita, Dezzeo, Lucero, Thymos, Cromo, Cross, Lumiere, Marath, Wayra y Distrito Benoit. La variedad de ubicaciones muestra que no se trata de una falla puntual, sino de un patrón. En algunos casos, se habían firmado contratos de fideicomiso con cláusulas de entrega estipuladas y penalidades por demora. Sin embargo, no hay señales de que la empresa tenga intenciones de reactivar los trabajos o renegociar con los compradores.
La palabra de extrabajadores de ABES
Estas situaciones no son aisladas, van de la mano a despidos a todos los empleados, desde administrativos, vendedoras, hasta obreros. “El 8 de julio nos echaron, diciendo que no nos podían pagar más los sueldos”, contó un extrabajador.
“Ahora estamos con abogados para que nos paguen. Era hora de que los propietarios se den cuenta y empiecen a hablar. Pero yo no sé si saben de esto, que nos echaron y a todos los obreros también”, problematizó el empleado.
Por otra parte, El Editor Platense supo que ABES Desarrolladora presenta fuertes deudas desde hace meses y que cuenta con varios cheques rebotados por una suma total de $775.218,16 que se remontan desde marzo y el causal fue que la empresa no tenía fondos.
Hasta este mes, presenta deuda en otras dos entidades bancarias por un total que supera el medio millón de pesos y que actualmente se encuentra “con alto riesgo de insolvencia”.
Cabe recordar que, cuando El Editor Platense se comunicó con la empresa, desde la misma desmintieron categóricamente la información difundida, calificándola de falsa y sin fundamento. Afirmaron además que la compañía no enfrenta acciones judiciales ni participa en maniobras irregulares relacionadas con sus desarrollos inmobiliarios.