La puesta en funcionamiento de la nueva compuerta flotante del Dique Nº2 del Arsenal Naval de Puerto Belgrano, construida integramente en el Astillero Río Santiago, marca un paso fundamental para la recuperación y fortalecimiento de las capacidades estratégicas de la Armada Argentina.
La obra, permitirá volver a operar en seco buques de gran porte y recuperar plenamente la capacidad operativa del dique más importante del país en la Base Naval Puerto Belgrano (BNPB), la mayor base naval de la Armada Argentina, con asiento junto a Punta Alta, provincia de Buenos Aires.
La compuerta fue entregada a la Armada Argentina junto a las dos embarcaciones de instrucción para cadetes LICA “Ciudad de Ensenada” y “Ciudad de Berisso”, en el marco de una política de recuperación de la industria naval nacional impulsada por el Gobierno de la provincia de Buenos Aires.
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Una muestra de la capacidad del Astillero Río Santiago
Su construcción representó uno de los desarrollos metalmecánicos más importantes realizados en la Argentina en los últimos años y demuestra la capacidad tecnológica y productiva del Astillero Río Santiago y de sus trabajadores.
Bajo la conducción de Pedro Wasiejko, que renunció a la conducción del Ente Administrador del Astillero Río Santiago en agosto de 2025, se lograron finalizar proyectos estratégicos para la Defensa Nacional, fortaleciendo la articulación entre el Estado, la industria y las Fuerzas Armadas.
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En ese marco, Pedro Waseijko aseguró que “el Astillero Río Santiago demostró que la industria naval argentina puede recuperar capacidades estratégicas para la Armada”.
En relación al reemplazo de Waseijko, que tras 264 días aún no se ha realizado, el ministro de Producción bonaerense Augusto Costa indicó que la sustitución del presidente de la empresa naval provincial es potestad del gobernador y en ese marco aún no hay novedades, pero cuando las haya serán convenientemente difundidas.
La entrada en servicio de esta compuerta no solo amplía las capacidades de mantenimiento y reparación naval de la Armada, sino que también reafirma el valor de la industria naval argentina como herramienta de soberanía, desarrollo y generación de trabajo calificado.