La calidad del aire en el Gran La Platavuelve a estar bajo la lupa a partir de los datos difundidos por Climate TRACE, una plataforma internacional que monitorea las emisiones de contaminación mediante satélites e inteligencia artificial.
Según sus registros, la región que integran La Plata, Berisso y Ensenada aparece como uno de los puntos con más emisiones de gases de efecto invernadero del país, principalmente por la actividad industrial y el intenso movimiento del transporte urbano y portuario. Si bien algunos estudios locales señalan descensos temporales en determinados períodos, las imágenes satelitales muestran que aún existen instalaciones que superan los niveles recomendados.
gran-la-plata-contaminación
Fuente: Climate TRACE.
El polo petroquímico, las centrales energéticas y la gestión de residuos sólidos figuran entre los principales responsables. Uno de los aportes que brinda la plataforma es la posibilidad de visualizar las denominadas “plumas de contaminación”, que muestran el desplazamiento de partículas finas desde su punto de origen hacia zonas residenciales. Este fenómeno resulta especialmente preocupante en áreas urbanas densamente pobladas, donde el material particulado fino (PM2.5) puede afectar de manera directa la salud de la población.
El transporte también ocupa un lugar central en las emisiones, debido a que a nivel global, este sector mostró un crecimiento sostenido en los últimos años y esa tendencia se replica en ciudades como La Plata, Berisso y Ensenada. En cuanto al impacto sanitario, especialistas advierten que la exposición prolongada a contaminantes como el PM2.5 puede provocar enfermedades respiratorias, cardiovasculares y agravar cuadros de asma, además de incrementar el riesgo de cáncer de pulmón.
La mirada de la UNLP y el CONICET sobre la contaminación en el Gran La Plata
Investigaciones realizadas por la Universidad Nacional de La Plata y el CONICET remarcan que, pese a algunas mejoras puntuales, la región enfrenta desafíos estructurales en materia ambiental. Además, destacaron la capacidad de absorción de carbono del patrimonio forestal de la casa de altos estudios platense, que logra compensar gran parte de las emisiones generadas por la propia institución.
Sin embargo, ese aporte resulta insuficiente frente a los altos volúmenes de emisiones industriales del conjunto del Gran La Plata, lo que refuerza la necesidad de políticas públicas orientadas a la mitigación y el control ambiental.