La Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) atraviesa un arranque de año conflictuado, luego de que seis estudiantes fueran apartados de una materia en la que se desempeñaban como ayudantes de cátedra. A partir de este movimiento, desde un sector denuncian que se trató de una maniobra de persecución política.
Según relataron distintos participantes de las actividades académicas de la casa de estudio, durante el año pasado se llevó adelante un concurso abierto para cubrir cargos docentes y de ayudantes en el taller de Matemática destinado a ingresantes. Allí se eligieron a diversos aspirantes “por su historial académico y el alto promedio obtenido en sus carreras”.
Entre ellos estaban los seis estudiantes que fueron apartados “por su pertenencia política”, según denunciaron desde los pasillos de la Facultad de Ciencias Económicos. Los afectados pertenecen a la agrupación MUECE (Movimiento de Unidad Estudiantil de Ciencias Económicas), que durante años estuvo al frente del Centro de Estudiantes que actualmente está en manos de Franja Morada.
Denuncias cruzadas en la UNLP
Desde MUECE apuntaron contra la responsable de la asignatura, Irene Brambilla, a quien acusan de no brindar explicaciones claras sobre la medida y de derivar la responsabilidad en Daniela Blanco, coordinadora del Ingreso 2026, y en el decano de la facultad, Eduardo De Giusti.
Siempre según la versión de la agrupación estudiantil, la coordinadora habría argumentado que los integrantes de MUECE no podían participar del taller ya que su rol docente les permitiría “un acercamiento muy redituable con los ingresantes 2026”.
En ese marco, desde el Movimiento de Unidad Estudiantil de Ciencias Económicas consideran que la decisión responde a una disputa política interna y que la medida busca favorecer a la Franja Morada, agrupación radical que actualmente conduce el Centro de Estudiantes y mantiene un vínculo estrecho con la conducción de la facultad.
“La facultad está criminalizando la participación política. Se busca castigar al que piensa distinto, independientemente de que se trate de buenos estudiantes. En la Universidad Pública, el pensamiento crítico debe ser un pilar de nuestra formación, y lo que está ocurriendo representa un retroceso muy grande en un país donde la persecución política dejó enormes heridas”, señaló el consejero directivo de MUECE, Ramiro Esteban.