Luis Fernando Iribarren, oriundo de la ciudad bonaerense de San Andrés de Giles, mató a su tía, enferma de cáncer, en 1995, y tras haber confesado ese crimen, sostuvo que lo hizo "para aliviar su dolor", además dio detalles de otras atrocidades: nueve años antes de ese episodio, en 1986, había asesinado a toda su familia.
Su padre, Luis Iribarren de 49 años; su madre, Marta Langgebein de 42, y sus hermanos, Marcelo de 15 y María Cecilia de 9. Iribarren esparció los restos de su familia en un campo que tenían en la localidad de Tuyutí, en las inmediaciones de San Andrés de Giles, aunque varios años después confesó esto último.
Durante su descargo manifestó que los asesinó por "bronca" y que a las personas que le preguntaban por su familia les decía que se habían ido a Paraguay porque le debían plata a un prestamista.
El implicado, conocido como "el carnicero de Giles", fue condenado a perpetua, estaba alojado en la Unidad Penal N°26 de Lisandro Olmos, en La Plata y, pasado el tiempo fue beneficiado con de salidas transitorias. Fue en ese marco que el pasado miércoles 28 de agosto, fue autorizado a salir de la misma para estudiar. Pero por la noche, cuando ya debía estar alojado en su celda, los agentes de seguridad constataron que Irribarren no había regresado.
Fueron momentos de profunda investigación para poder atraparlo, y lo encontraron el 9 de septiembre en Santiago del Estero, luego de haber estado prófugo por más de diez días. El “carnicero” fue capturado en la localidad de Villa Atamisqui, a unos 121 kilómetros de la capital santiagueña mientras paseaba a su perro. Viajó desde Buenos Aires en un Peugeot 504 y fue visto manejando por una ruta de Santa Fe. A raíz de eso, el personal de Brigadas de la PFA montó un operativo que terminó con su captura.
A partir de esto fue puesto a disposición de la justicia federal, y, tras días de deliberación, se confirmó que el sujeto será trasladado a la Unidad N° 6 de máxima seguridad de Rawson, en Chubut, para cumplir su condena.