El pasado jueves, tuvo lugar un brutal asesinato en un taller mecánico de 61 Bis entre 153 y 154, luego de que varios vecinos se juntaron a "tomar una cerveza" y en determinado momento se hizo presente un hombre con el que había conflicto previo y había salido de la cárcel recientemente.
Tal como informó en los últimos días El Editor Platense, el crimen fue confesado por uno de los arrepentidos, el cual explicó que al llegar el sujeto que había estado preso, se inició una acalorada discusión, la cual culminó con un ataque a hachazos a la víctima, terminando con su vida. En base a esto, el arrepentido afirmó ver cómo los presentes mataron al hombre y luego lo habrían obligado a ayudar a cavar un pozo, donde enterraron el cadáver.
Horas más tarde, lo convocaron para deshacerse definitivamente del cuerpo; lo desenterraron, lo envolvieron en un nylon negro que luego ataron con alambre oxidado y, en un auto, lo trasladaron hasta la zona de 60 y 179, donde lo descartaron en un descampado. Con todo el relato los efectivos de la comisaría Tercera, junto al personal del Gabinete de Homicidios de la DDI La Plata y de la Policía Científica, encontraron el cadáver donde dijo el arrepentido y se iniciaron las pericias pertinentes.
Tras realizarle la autopsia, la víctima fatal fue identificada como Lautaro Gatti, del cual su familia había radicado una denuncia previa en la DDI La Plata por su desaparición.
La bronca y conmoción entre las partes sigue vigente y en las últimas horas, hubo un nuevo hecho que generó conflicto: el taller donde sucedió el asesinato fue protagonista de un incendio en el frente, lo que resultó sospechoso para los vecinos y para el propietario, quienes aseguran que fueron los familiares del fallecido. Sin embargo, hasta el momento no hay identificados ni acusados por el foco que generó preocupación en la zona, por lo tanto, continúan las investigaciones.