Los dos jóvenes que fueron sobreseídos en la causa por el crimen de Fernando Báez Sosa y los padres de algunos de los ocho rugbiers que son sometidos a juicio declararán ante el Tribunal de Dolores en la tercera semana del debate y a días de cumplirse el tercer aniversario del homicidio.
Fuentes judiciales confirmaron que para la 11va. audiencia, fueron citados ocho testigos, entre ellos Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi, dos jóvenes que veraneaban en Villa Gesell junto a los ahora ocho imputados, quienes en un primer momento también fueron detenidos y que, con el avance de la causa, quedaron sobreseídos por falta de pruebas en su contra.
Fuentes cercanas a la acusación dijeron que Guarino y Milanesi enfrentarán una declaración "muy delicada", ya que al ser citados como testigos tienen la obligación de decir verdad y con sus dichos podrían incriminar a sus amigos o bien autoincriminarse, lo que obligaría al tribunal a suspender sus testimonios, ya que nadie está obligado a declarar contra sí mismo.
"Tendrán que moverse en un margen muy fino, entre decir la verdad y no perjudicar a sus amigos y no caer en un falso testimonio", especuló un vocero con acceso a la causa. Otro testigo clave de la jornada será Tomás Ítalo Colazzo, amigo de los imputados y quien fue señalado como "sospechoso número 11" por el abogado Fernando Burlando, quien representa a los padres de Báez Sosa como particulares damnificados.