"Luego de tomar un vaso de cerveza, la mujer comenzó a sentirse mareada y con sueño y perdió el conocimiento", planteó la Fiscalía, que añadió que "a partir de ese momento, la víctima recuerda que le pidió al médico que dejara de abusarla y él recién lo hizo luego del tercer pedido de ella".
La mujer describió con detalles la casa del condenado, lo que fue corroborado en un allanamiento en el que "se secuestraron varios blisters con comprimidos, algunos de los cuales tienen efectos somníferos como los indicados en las pericias realizadas en la víctima", añadió la acusación.
Además precisó que "los estudios médicos y bioquímicos también corroboraron lo señalado por la mujer en su denuncia y en una entrevista que se le hizo en Cámara Gesell".