Hace muchos años había un viejo dicho con respecto a la delincuencia donde se daba por sentado que la gente del barrio "no se tocaba" y era visto como una especie de traición si alguien del vecindario osaba robarle a alguien de la zona. Sin embargo, esto desapareció con el tiempo.
Ejemplo de esto es lo que pasó durante el fin de semana en una vivienda de 413 y 158, en la localidad de Arturo Seguí. En ese lugar, un hombre notó que le habían robado todas sus herramientas mientras no estaba, por lo que fue a ver las grabaciones de sus cámaras de seguridad.
Allí descubrió que un delincuente le había sustraído dos moladoras, una agujereadora y una pistola de calor, pero lo peor de todo es que lo reconoció de inmediato: era su vecino. Por eso mismo, no dudó ni un segundo y lo fue a buscar hasta la casa.
Se trataba de un joven de 21 años, a quien el hombre le fue a reclamar lo que pasó y lo mantuvo retenido hasta que llegó la Policía. Si bien los agentes lo arrestaron, no encontraron nada de lo que supuestamente le había robado.