Eran cerca
de las 21.30 y la empleada de una heladería ubicada en Horacio Cestino y Eva
Perón, de la ciudad Ensenada, todavía le quedaban algunas horas para irse a su
casa después de una larga jornada laboral. Sin embargo, en ese momento ingresó
una pareja, la cual venía hablando de qué gusto de helado iban a pedirse.
En realidad
eran dos delincuentes, que estaban haciendo todo ese acting para cerciorarse de
si había alguien más en el local. Después de unos minutos, le dijeron que
querían un batido de dulce de leche, por
lo que la damnificada comenzó a prepararles lo que le habían pedido, sin pensar
en lo que estaba por pasar.
Repentinamente,
unos de los cacos se acercó al mostrador y le dijo que no se moviera porque
estaban por robarle, por lo que tras amenazarle le arrebató todo el dinero de
la caja registradora, un total de 11 mil pesos. Además, antes de irse tomó el
batido de dulce de leche que estaba en el mostrador y los dos ladrones se
fueron como si nada hubiera pasado.