La banda de "Tete Arevalo" sigue causando terror en la ciudad y en las últimas horas se conocieron las imágenes de la brutal entradera que sucedió en la localidad de Ringuelet, donde le pegaron un tiro a un perro y arrastraron por el piso a una jubilada, a cuya casa ingresaron después de derribar el portón con un auto que se habían robado de una casa ubicada a pocas calles.
Entre los amplios antecedentes con los que cuentan algunos de los miembros de la banda se encuentran los siguientes delitos, todos cometidos en los últimos dos meses: el pasado 8 de julio ingresaron a una vivienda de 5 bis y 517, de donde se llevaron un vehículo Ford Fiesta Kinetic, tres televisores LED, dos notebook y un parlante profesional
El 12/07 ingresaron a una vivienda de 9 y 519, en donde previo golpear a la víctima en la cabeza y portando arma de fuego, sustrajeron un Gold Trend, televisores, y dinero. Pero los implicados no se detuvieron allí y siguieron cometiendo robos, todos por el mismo vecindario.
Ya el 2 de agosto, en 4 y 530, cometieron un asalto en una finca, donde bajo amenaza con arma larga sustrajeron dinero en efectivo. Esa misma jornada fueron hasta 524 y 6, donde golpean en el rostro al propietario, al que también le robaron sus ahorros. Por último, también el 2/8, intentaron asaltar a un teniente en 4 y 526, aunque este los ahuyentó a los tiros.
Por su parte, el 24 de agosto se metieron por la fuerza en una casa de 511 y 10 bis, donde bajo amenaza con arma larga se apoderaron de dinero y un televisor y otros elementos, como cuatro camperas y alhajas varias.
Por último, el 26/8 cometieron la brutal entradera a la jubilada. Si bien detuvieron a dos menores, la investigación siguió varios días, hasta que dieron con dos adultos integrantes de la banda. No obstante, antes de eso, el 4 de septiembre cometieron otra entradera en 518 y 10, en donde bajo amenaza con arma sustraen dinero, un celular y alianza de oro.
Otro dato importante es que uno de los implicados estaba con prisión domiciliaria desde el año 2022, usando tobillera en su domicilio. No obstante, contaba con decenas de incumplimientos (salir de la casa, sacarse la tobillera, etc.), aunque la justicia no tomó ningún tipo de medida para quitarle el beneficio.