Luego de una denuncia por "abuso de arma", personal policial detuvo a un barra brava de Quilmes, a un cómplice suyo e identificó también a otras ters personas, todo en el marco de una serie de allanamientos que se realizaron en simultaneo.
El primer objetivo se llevó a cabo en un domicilio de Bernardo de Yrigoyen al 600, donde se hallaban dos masculinos, los cuales al momento del ingreso de los agentes se resistieron a la orden judicial, debiendo ser neutralizados y esposados, al igual que a dos femeninas que se hallaban dentro de la finca.
De esta manera, en una de las habitaciones se encontró una pistola calibre 9 mm, teniendo cargador colocado con 10 balas y una restante en recamara; una caja plástica de color azul donde se hallaba otro cargador mismo calibre con 10 municiones en su interior; una carabina calibre 22 y una riñonera con 16 proyectiles para esta arma; y un semi fusil, marca Black Owl de color negro.
Debido a esto, el dueño de la casa quedó imputado por "portación ilegal de arma de guerra", mientras que al otro masculino se le iniciaron actuaciones por "resistencia a la autoridad", ya que al momento de la requisa quiso golpear a los efectivos e intentó darse a la fuga.