En horas de la madrugada, una pareja de jubilados experimentó un aterrador incidente en su residencia situada en el cruce de las calles 54 y 29, frente al Parque San Martín, cuando un grupo de al menos tres criminales irrumpió en su vivienda, los inmovilizó y los sometió a un castigo brutal.
De acuerdo con las primeras indagaciones, el suceso tuvo lugar alrededor de las 4.30 de la mañana, mientras los dueños de la casa estaban durmiendo, por lo que los tomaron por sorpresa. "Los rastros encontrados sugieren que los invasores accedieron a la casa por los tejados, forzaron una ventana y doblaron una reja para entrar", detalló una fuente.
Los criminales, con sus rostros ocultos para evitar ser reconocidos, despertaron al propietario y comenzaron a golpearlo sin decir una palabra. Estaban seguros de que había dólares en la casa y exigieron al hombre que revelara su ubicación. Para conseguirlo, recurrieron a métodos de tortura extremadamente violentos. Golpearon al hombre en el rostro, las costillas, las piernas y la cabeza. Incluso amenazaron con hacerlo rodar por una escalera.
Bajo esta intensa presión y violencia, el hombre entregó 250 mil pesos. Sin embargo, los criminales no quedaron satisfechos con el botín y continuaron golpeándolo. En un giro afortunado de los acontecimientos, uno de los sensores de la alarma detectó movimiento y se activó. El estruendoso ruido hizo huir a los criminales.
La crueldad fue tal que tanto el propietario como su esposa necesitaron atención médica debido a los golpes recibidos y al estrés sufrido durante el incidente. Fueron atendidos por personal del SAME.