Una mañana de furia se vivió en la localidad de Punta Lara, cuando se desató una batalla campal entre dos familias por un problema de vieja data, ya que una parte acusaba a la otra de haber apuñalado a un pariente. Cuando la Policía quiso intervenir, les pegaron a los efectivos y todo terminó con una casa quemada y varios detenidos.
Sucedió en 8 bis y 3, lugar hasta donde fueron varios uniformados, alertados por un enfrentamiento. Al llegar, los oficiales encontraron a un grupo de personas en medio de la calle,
lanzándose piedras y otros objetos entre sí, pero al notar la
presencia policial, los individuos se volvieron hostiles y comenzaron a golpear
a los efectivos.
Algunos uniformados sufrieron rasguños en las
extremidades superiores, mientras que otro recibió un golpe
en la cabeza y una lesión en el labio superior producto de un fuerte cabezazo. A pesar de
la resistencia, los oficiales lograron controlar la situación y aprehender a
los implicados.
Sin embargo, una vez en el interior del vehículo policial, los
sujetos comenzaron a patear la puerta trasera con tanta fuerza que dañaron los
burletes. Mientras
tanto, se informó que los vecinos de la cuadra habían incendiado la vivienda de
los acusados, causando pérdidas totales, aunque logró ser sofocado por el personal
de bomberos de Punta Lara.
En el
Hospital Cestino, se confirmó que efectivamente había una persona que tenía una herida cortante en
la mano izquierda con compromiso de tendones, el cual era familiar de uno de los involucrados. Ahora, la investigación sobre el
incidente continúa por parte de la comisaría Segunda de Ensenada para saber cómo comenzó todo.