La muerte
de Florencia Yturrioz, la nutricionista platense, fue un tremendo un impacto
para sus allegados, porque la joven de 26 años llevaba una vida saludable y
tranquila. No era consumidora de sustancias nocivas, y cuidaba su estado
físico.
No
obstante, según los resultados de los análisis que le realizaron en el HIGA
donde fue atendida habría consumido metanfetaminas y anfetaminas, pero aún no
se puedo establecer en qué cantidades ni en qué momento, ya que aseguran que no
había tomado bebidas alcohólicas.
Por su
parte, la investigación pudo recabar diversos testimonios donde determinaron que
Florencia, que había ido a la fiesta del balneario Mute con unas amigas, se
separó de ellas, quienes no la volvieron a ver hasta la mañana siguiente,
cuando regresó sola al departamento que alquilaban.
“Sus amigas
se fueron a dormir, ella no, y ahí conoció a estos chicos que venían de otra
fiesta y estaban comprando facturas. Hablaron de ir a un after, no había y se
fueron a la playa”, según un testigo, que agregó que pidió que le cargaran dos
veces una botella. “‘Agua para bajar un poco’, decía. Estaba muy excitada”, aseveró.
Reciba hace
casi 2 años, Florencia se graduó por el Colegio de Nutricionistas de la
Provincia de Buenos Aires y además fue estudiante de la carrera de Educación
Física en la Universidad Nacional de La Plata.
Ella no
solo atendía a sus pacientes, sino que también compartía consejos nutricionales
en su página de Instagram, “@Nutriendohabitos.fy”. Allí, se especializaba en
nutrición clínica, deportiva y vegetariana.
Según
detallaron allegados a la víctima, todo sucedió durante la madrugada del
domingo, cuando el grupo de amigas asistió a una fiesta, y la joven comenzó a
sentirse mal. Con el
correr del tiempo, su estado empeoró y la llevaron a una clínica, donde horas
después falleció.