Entre gallos y medianoche, la Cámara de Diputados aprobó la designación de tres miembros para la Auditoría General de la Nación(AGN), situación que derivó en una denuncia del PRO por "violación constitucional" y arrojó fuego a las internas y los pactos que parecen haberse roto.
Con 186 votos a favor y dos abstenciones, a las 3:00 se conformó el tridente que compondrá la AGN que se dividió entre libertarios y peronistas: Rita Mónica Almada por La Libertad Avanza, Juan Ignacio Forlón por el peronismo y la ex diputada nacional salteña Pamela Calletti por Innovación Federal.
En ese sentido, Provincias Unidas, el PRO y el Frente de Izquierda (FIT) aseguraron que el Gobierno apuró la votación para "devolver favores" y denunciaron que se trata de una votación ilegal ya que no estaba incluida en el temario de sesiones extraordinarias del Congreso.
El descontento se dio a conocer de inmediato, cuando los legisladores se levantaron de sus bancas. Al respecto, Myriam Bregman del FIT mencionó que "nunca vi algo más casta que lo de recién. Nos parece bochornoso" y aseguró que se "empiezan a repartir carguitos".
El PRO denunció violación constitucional
Tras la votación el bloque de diputados del PRO denunció una “grave violación a la Constitución Nacional" y adelantó que iniciará acciones judiciales.
Señalaron que la objeción la realizaron primero de manera informal y luego en el recinto. Recordaron que el artículo 63 de la Constitución Nacional establece que durante las sesiones extraordinarias el Congreso solo puede tratar los asuntos incluidos en la convocatoria.
En su descargo, remarcaron que la Auditoría General de la Nación es un órgano constitucional de control y que su integración no constituye una cuestión administrativa interna del Congreso, por lo tanto, afirmaron que avanzar en su designación fuera del temario “no fortalece el control del Estado, lo deslegitima”.