La tensión entre los intendentes de La Cámpora y los movimientos sociales encolumnados detrás de Juan Grabois sumó hoy un nuevo capítulo. Apenas horas después del conflicto en Quilmes, la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) encabezó una protesta en Lanús, territorio comandado por el camporista Julián Álvarez.
La movilización, según precisaron los cooperativistas, fue impulsada ante la “falta de respuestas” de la Comuna a los reclamos de los trabajadores. “Están cobrando $130 mil y reclaman un bono de fin de año”, subrayaron desde UTEP.
A pesar de que inicialmente se informó que el intendente recibiría a los manifestantes, el encuentro no se concretó. En su lugar, el edificio municipal amaneció vallado y bajo custodia de la Infantería. Con el correr de las horas, la tensión fue en escalada y los manifestantes amenazaron con replicar “lo de Quilmes” si no tenían respuestas.
Junto a la UTEP se desplegó una columna de militantes del Movimiento Evita, la agrupación piquetera que conduce Emilio Pérsico y en la interna peronista está alineada con el gobernador Axel Kicillof.
El conflicto en Quilmes
La acción se concreta 24 horas después del conflicto en Quilmes y el cruce entre Juan Grabois y la intendenta, Mayra Mendoza, por los reclamos de los trapitos. Durante la mañana del lunes, los trabajadores informales entraron al edificio del municipio mientras sesionaba el Concejo Deliberante, en reclamo de la participación en la recaudación Sistema de Estacionamiento Medido Municipal (SEMM), dado que se informó la posible implementación del mismo en el centro de Quilmes y Bernal.
Afuera, hubo una gran manifestación que resultó desarticulada por parte de la Policía Bonaerense. Ante esto el Grabois se pronunció: "Lamentable la intendencia de Quilmes habilitando junto a la bonaerense la represión de militantes y trabajadores por una protesta social mientras tratan en el Concejo Deliberante la privatización amañada del estacionamiento medido".