La UCR bonaerense selló la paz y habrá un doble comando en la Provincia
Los dos sectores en pugna por el control de la UCR acordaron una conducción compartida en la Provincia y se encamina el orden partidario
Los dos sectores en pugna por el control de la UCR acordaron una conducción compartida en la Provincia y se encamina el orden partidario
Los dos sectores en pugna por el control de la UCR acordaron una conducción compartida en la Provincia y se encamina el orden partidario
Los dos sectores en pugna por el control de la UCR acordaron una conducción compartida en la Provincia y se encamina el orden partidario
En este sentido, explicaron que “las decisiones clave, como la integración a alianzas electorales, deberán ser validadas conjuntamente por ambos órganos”. Asimismo, se designan dos apoderados (uno por cada sector), quienes actuarán con firma cruzada y mandato expreso de ambos cuerpos.
De esta manera, Unidad Radical y Futuro Radical comandarán los destinos del partido provincial, al menos hasta el 31 de octubre. Ambos espacios, también acordaron el cumplimiento del fallo de la Cámara Nacional Electoral que ordena realizar elecciones complementarias en siete distritos.
Los dos pretendientes al trono, Pablo Domenichini y Miguel Fernández integrarán, respectivamente, uno y otro de los órganos colegiados, ejerciendo en ambos casos el voto doble en caso de empate. La designación del resto de los integrantes se postergó para el día lunes.


La crisis comenzó el 6 de octubre del año pasado, cuando las dos principales listas del radicalismo provincial se enfrentaron por la presidencia del Comité Provincia. La lista 23, Unidad Radical, apoyada por Maximiliano Abad y encabezada por el ex intendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández, se impuso con lo justo a la lista 15, Futuro Radical, que llevaba como candidato a Pablo Domenichini, referente del espacio Evolución que a nivel Nacional lidera Martín Lousteau. La Junta Electoral del partido proclamó a Fernández como presidente, pero el sector opositor impugnó el resultado y denunció fraude en varios distritos.
Las presentaciones llegaron rápidamente a la Justicia Federal con competencia electoral. El juez Alejo Ramos Padilla validó el triunfo del oficialismo, pero anuló mesas en Ezeiza, Quilmes y La Matanza. Insatisfecho, el sector de Domenichini apeló, y la Cámara Nacional Electoral ordenó repetir la votación en siete distritos: además de los tres mencionados, se sumaron Tigre, San Martín, General Pueyrredón y Villarino. La resolución frenó la asunción de las nuevas autoridades y dejó al partido en un estado de acefalía técnica, que se resolvió políticamente con una prórroga del mandato de Maximiliano Abad, que finalizó con el pacto sellado este viernes.