Pepe Mujica se encuentra en estado terminal debido a un cáncer de esófago que se ha extendido a otros órganos. Según confirmó su esposa, la exvicepresidenta Lucía Topolansky. El expresidente de Uruguay permanece en su chacra de Rincón del Cerro, donde recibe cuidados paliativos para aliviar el dolor.
“Estamos haciendo lo necesario para que viva este último pasaje de su vida lo mejor posible”, declaró Topolansky en una entrevista con la radio Sarandí. Además, expresó su compromiso de estar a su lado hasta el final, aunque destacó la dificultad de preservar la intimidad familiar debido a la relevancia pública del expresidente. “Con un personaje como Pepe es medio imposible”, añadió.
En enero, Mujica había compartido públicamente que, debido a su avanzada edad y otras enfermedades crónicas, no era viable continuar con tratamientos agresivos. “No me cabe ni un tratamiento bioquímico ni la cirugía porque mi cuerpo no lo aguanta”, afirmó en una entrevista con el semanario Búsqueda.
“Sinceramente, me estoy muriendo. Y el guerrero tiene derecho a su descanso”, había admitido. “Sinceramente, me estoy muriendo. Y el guerrero tiene derecho a su descanso”, había admitido.
Dolor por Pepe Mujica
El líder del Frente Amplio, conocido por su estilo de vida austero, enfrenta este momento rodeado de su familia y en el entorno sencillo de su chacra, fiel a los valores que marcaron su vida política y personal.