La reunión entre el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el ministro de Economía, Luis Caputo, y representantes de la aerolínea brasileña GOL marca un punto clave en la estrategia del Gobierno para enfrentar el conflicto gremial en Aerolíneas Argentinas.
GOL, una de las aerolíneas más importantes de Brasil, fue recibida en la Casa Rosada como parte del plan para enfrentar los paros que vienen afectando a Aerolíneas. La empresa, junto a otras como JetSmart y Flybondi, aparece como una posible solución para evitar más huelgas y garantizar la continuidad de los vuelos de cabotaje.
A pesar de los esfuerzos del Gobierno por llegar a un acuerdo, los gremios aeronáuticos siguen firmes en su reclamo salarial. Solo dos de los cinco sindicatos aceptaron la oferta del 11%, mientras que otros insisten en un aumento del 80%. Esta tensión ha llevado al Ejecutivo a considerar medidas drásticas, como la privatización parcial de la aerolínea de bandera.
El plazo límite para llegar a un acuerdo es el 17 de octubre. Si los gremios no ceden, el Gobierno podría transferir las operaciones de cabotaje a empresas privadas. Este sería el primer paso hacia una posible privatización total, impulsada por un proyecto de ley presentado en el Congreso.