El proyecto de presupuesto para el próximo año que presentó el presidente Javier Milei días atrás en el Congreso de la Nación abrió un panorama oscuro para la obra pública en todo el país que generó la reacción negativa en los trabajadores de la construcción, el empresariado del sector y las provincias. Los especialistas pusieron sobre la mesa números que encienden alarmas tras un 2024 que cierra con cifras en rojo.
Si bien los números, en términos nominales, muestran que las partidas para el gasto de capital tendrían incrementos en términos reales tras el fuerte recorte de este año, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) precisó que la inversión real directa de Nación terminaría con una caída interanual real de 46,4%. Esto la convertiría en la segunda partida más recortada, por debajo de las Transferencias de capital, que tendrían un ajuste de casi un 83% en 2024.
En tanto, desde la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) estimaron que ambos rubros tampoco tendrían suerte en 2025 ya que volverían a caer un 6,8% interanual, mientras que la participación en el total de las erogaciones de capital disminuiría 7,5 puntos porcentuales. Esta decisión de la Casa Rosada reflejaría “la continuidad de la conducta observada desde el inicio de la actual administración, de reducir este tipo de asignaciones”.
“Estimamos que el presupuesto ejecutado para esta asignación es del 30% hasta agosto y que alcanzará como máximo el 45% en diciembre”, explican fuentes relacionadas al rubro que ya dan señales de alerta de cara al próximo año.
La decisión del Palacio de Hacienda también generó la reacción del sector de la construcción que anticipó que la retirada del Estado en la obra pública no tendrá una contrapartida positiva en los privados. Esto lo dejó en claro Gerardo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, apenas se conocieron los principales lineamientos del sector.
En un encuentro del sector en la provincia de Córdoba, cuna del triunfo violeta, el referente sostuvo que la Nación debería gestionar financiamiento para inversión en infraestructura, “porque es difícil pensar que las empresas que inviertan en otros rubros se encarguen de las obras; eso no pasa. Pueden hacer algo, pero nunca se encargarán de todo”.
“El deterioro de la obra abandonada es monstruoso y genera gastos muy altos para las empresas -insistió-. Se deben pagar los seguros, la custodia para evitar que se vandalicen. Una firma que factura cero no puede hacerse cargo de esos costos”.
La hoja de ruta planteada para el próximo año golpeará de lleno el mercado laboral en el país. Las estimaciones del sector industrial destacan que en 2025 podría evolucionar las cifras que se registraron en lo que va del 2024, un año en el que 120.000 personas del sector de la construcción se quedaron sin trabajo. “Es un número récord para nosotros”, indicaron. En concreto, sigue siendo una de las partidas que la actual gestión nacional seguirá relegando en pos de mantener el superávit fiscal.
La reacción provincial
Otro punto en debate es con los gobernadores. La mayoría de las obras transferidas desde la Nación a las provincias fueron sin recursos para pagar la deuda por lo que los trabajos siguen pendientes de reinicio. A esto, se le suma la decisión de mantener el cese de fondos a las jurisdicciones para impulsar la infraestructura.
Desde Santa Fe, el ministro de Obra Pública provincial, Lisandro Enrico, precisó que el Gobierno solo prevé financiamiento para nueve obras en todo el 2025. “Es muy poco. Sacando algunas cuestiones de energía y transporte, básicamente quedan nueve obras para toda la provincia que se van a terminar. Y venimos peleando para que se incluyan y cumplan la reparación de rutas nacionales. Pero es un puñado de obras, menos de diez, en toda la provincia”, reconoció .
El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, a su vez, despliega a todos sus funcionarios para exponer el impacto del recorte de la obra pública y el mandatario local Axel Kicillof le pone el cuerpo al avance de los trabajos en materia de infraestructura en el territorio provincial. Incluso, trascendió que desde calle 6 trabajan en un presupuesto totalmente contrapuesto al que presentó Milei en el que la obra pública será uno de los ejes centrales.
Cuestionamientos similares llegaron desde el Norte. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, destacó que cada uno de los proyectos que están en ejecución o se concluyeron en la provincia fueron gracias a la decisión de la gestión local.
En medio del enojo de los mandatarios provinciales, se prevé que el Gobierno utilice el capítulo de la obra pública para negociar la aprobación del proyecto de Presupuesto 2025. Desde Casa Rosada ya permitieron un primer encuentro para tantear el escenario y se prevé que en las próximas jornadas avance el diálogo que podría cambiar los números del texto que ya está en el Congreso.