Tras el ataque de Irán a Israel el último sábado, el presidente Javier Milei decidió suspender su agenda en Estados Unidos y retomar a la Argentina para conformar un comité de crisis por la situación en Medio Oriente. Este domingo a última hora, el Jefe de Estado reunió a parte de su Gabinete en Casa Rosada en un encuentro en el que también participó el embajador de Israel en el país, Eyal Sela, en un gesto de alineación total con el país. La intención del mandatario de romper la neutralidad en medio de un conflicto en escalada expone a la Argentina ante la comunidad mundial.
“La sobreactuación de Javier Milei alineándose como un aliado incondicional de Israel, sin poner ningún tipo de objeción a la política israelí (tras los ataques al pueblo palestino que fueron condenado por la comunidad mundial), pusieron a la Argentina en el centro de una escena para la cual no estamos preparados, porque no tenemos servicios de inteligencia, ni diplomacia, ni un sistema de defensa acorde para esto”, explicó el periodista y analista internacional, Walter Goobar, en diálogo con El Editor Platense.
Desde el inicio de su administración, el Jefe de Estado buscó posicionarse como un aliado inquebrantable de Israel. Incluso, su primera gira internacional inició en el país de Medio Oriente donde planteó la idea de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel, en lugar de Tel Aviv, que es la capital reconocida por la mayoría de los países del mundo.
Si bien el liberal fue posicionándose como aliado de Israel, la conformación de un Comité de Crisis selló el respaldo. “La reunión del Comité de Crisis de ayer fue media tragicómica, porque estuvo presidida por el embajador de Israel, lo cual es muy extraño. El diplomático todo el derecho de hacer comentarios, dar la posición de Israel respecto al conflicto desde su propia embajada, pero no desde la Casa Rosada porque nos expone a todos los argentinos a ser nuevamente blancos de un atentado, pero además nos expone a ser cómplices de un genocidio del cual la Argentina, por la historia que tiene en términos de derechos humanos, nunca puede avalar”, selló y agregó que estas decisiones de Milei “nos vuelve a la política de las relaciones carnales con Estados Unidos y con Israel, que ya nos costaron dos atentados en la Argentina que aún no fueron esclarecidos”.
El experto tildó de “sobreactuación” las medidas de Javier Milei y destacó que ninguna nación, incluso las grandes potencias. “Jamás harían una reunión de crisis televisada con 15 miembros, incluyendo al Ministro de Salud. Ningún país hace esto y menos aún con la participación de un embajador extranjero llevando la batuta”.
“Incluso, la situación termina siendo tan ridícula que la Argentina ni siquiera tiene embajador nombrado en Israel, porque el embajador que propuso Javier Milei (el rabino Axel Wahnish) fue rechazado tanto por Israel como por el Senado”, insistió Goobar. Y sumó: “Argentina está haciendo un papel, realmente una chapucería mayúscula, poniéndonos a todos en una situación de riesgo, involucrándonos en un conflicto regional que puede escalar y que va a tener consecuencias internacionales”.
“Si llega a una Tercera Guerra Mundial, Argentina debe ser neutral”
Luego del ataque del sábado que conmovió a la comunidad internacional, el interrogante que volvió a surgir fue: “¿Es el inicio de la Tercera Guerra Mundial”. Al ser consultado sobre la pregunta que también se replicó en todas partes del globo cuando comenzó la guerra entre Rusia y Ucrania, el analista internacional destacó que en Argentina fue “el propio presidente Javier Milei el que instaló” el posible inicio de un nuevo conflicto bélico mundial y que remarcó que “Argentina no podía permanecer neutral”.
“Yo creo todo lo contrario, si esto llegara a ser la Tercera Guerra Mundial, la Argentina debería permanecer neutral. La neutralidad es una virtud, no un defecto, y ha sido una tradición de la política exterior argentina . Argentina tiene un premio Nobel de la Paz, Carlos Saavedra Lama, que fue uno de los que de alguna manera instauraron la doctrina de la solución pacífica de los conflictos y de la no injerencia en los asuntos internos de otros países”, expresó e insistió en que el planteo del Jefe de Estado “es parte de querer ser protagonistas internacionales sin la más mínima preparación”.
Si bien se abrió el interrogante, Goobar remarcó que la evolución de este conflicto debe analizarse minuto a minuto. “Hay que ver cómo evoluciona, principalmente cuál va a ser la represalia israelí. Si la represalia israelí va a ser nuevamente un ataque dentro de Irán contra alguna central nuclear, alguna refinería petrolera o miembros de la Guardia Revolucionaria de Irán, hay que ver en qué medida las grandes potencias le permiten a Benjamin Netanyahu por un lado, consumar esa nueva represalia, y por otro lado, continuar en el poder”, planteó.