El líder de Principios y Valores, Guillermo Moreno, aterriza hoy en la ciudad de La Plata para brindar a las 17:00 horas una charla en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y luego encabezar un acto político en la sede gremial de UTA donde impulsará su plataforma de cara a los próximos comicios.
“El sábado tuvimos un acto en San Martín, este martes (por hoy) en La Plata y el jueves un encuentro de jóvenes de distintas religiones, la judía, los cristianos, la musulmana, en fin, encuentros que estamos haciendo para transitar este camino del nacionalismo de inclusión que obviamente es el peronismo”, precisó Moreno en diálogo con El Editor Platense horas antes de su arribo a la capital provincial.
“En el mes de primavera florece la esperanza del renacimiento del peronismo”, señalan desde el espacio que comanda el ex Secretario de Comercio de la Nación que busca imponerse como el principal expositor del peronismo con un plan de industrialización y retorno al seno de la doctrina del populoso movimiento.
¿Qué expectativas tiene para este acto en la ciudad de La Plata?
Vamos a conversar con los compañeros, a reflexionar sobre lo que está pasando. Llegamos en un momento de encrucijadas, no tanto en términos económicos para el peronismo donde ya decidimos que vamos por la gesta de la reindustrialización, pero sí en términos políticos sobre cuál es el devenir de este Gobierno. Hay sectores del progresismo que se han incrustado en la conducción del peronismo, al menos en cargos electivos, que tienen esa visión de la renta universal que no tiene nada que ver con el peronismo y que a (Javier) Milei le pueden ir bien las cosas. En fin, hacer diagnósticos equivocados. Ya lo vivimos con (Mauricio) Macri también. En síntesis, es lo que suele acontecer con el progresismo, no son muy sólidos en sus marcos conceptuales, en sus ideas ni en sus prácticas.
¿Para usted ya es una certeza que este gobierno está destinado a conducir al fracaso?
Sí, claro. No hay ninguna duda, ya fracasó. Ahora tenemos que esperar la anécdota. El propio diario Clarín, terminó diciendo en una nota editorial (por un artículo del pasado sábado) que hay que ver hasta cuánto aguanta el pueblo. Lo que tenemos que entender es que no debemos tener a la gente en la calle, porque el final de eso es la anomia. Por lo tanto, la política tiene que resolverlo antes. El juicio político es lo correcto o una asamblea legislativa, todo dentro de la ley y el orden, pero no con el pueblo en la calle porque eso es muy complicado.
Desde el kirchnerismo ya le dieron la espalda a un juicio político…
La verdad que es un error de Cristina (Kirchner) que se podría haber mantenido callada con el tema del juicio político que pedía el senador (José) Mayans. Yo creo que eso no tiene sentido. Tendría que haber dejado que el agua corriera, se puso en contra y dividió las aguas entre los que queremos el juicio político y evidentemente ella que no lo quiere.
¿Crees que se puede llegar a ese destino o crees que el pueblo puede estallar antes?
Esperemos que no. Hay que terminar con ese discurso de pedir que el pueblo salga a la calle. Para eso está la política.
¿Y cuál es la salida que planteas desde tu espacio?
La asamblea legislativa es el mejor lugar. Ahí se verán los distintos candidatos y veremos quién tiene el consenso para que asuma los destinos del país, resuelva el tema macroeconómico, termine con esta estupidez que está haciendo este Gobierno de fundir empresas, aumentar la tasa de desocupación, aumentar la pobreza, la indigencia. Tenemos un país que está endeudado, que le faltan dólares y premian las importaciones. Es una cosa absolutamente ridícula. Los que analizan seriamente la economía se dan cuenta que todo va para ningún lado. Y la política que a veces piensa que sabe de economía y no sabe nada. Algunos dirigentes que lamentablemente o están mal asesorados o vaya a saber qué acontece.
¿Qué modelo propone Moreno para revertir este escenario económico y cuáles serían los ejes?
Primero hay que recuperar el mercado interno. Para recuperar el mercado interno, desde el lado de la demanda, tenes que volver a tener el precio de los alimentos masivos a una relación lógica y razonable con los ingresos populares que serían los salarios, jubilaciones y pensiones. No puede ser que después de comprar la comida no te sobre una moneda. Y esto se recupera con una Ley de Arrendamiento en la zona núcleo de la Pampa Húmeda que te permita bajarle el costo a los productores, principalmente el del alquiler de la tierra y, después que le bajaste el costo, se pueden subir las retenciones. Hay que desalinear los precios domésticos de los precios internacionales, como lo tuvimos durante la década ganada. La comida de alimentos masivos en la Argentina tiene que ser abundante y barata.
Y después tenés que resolver el tema de la energía. Para esto hace falta hacer el costo de la generación y sumarle una tasa de ganancia justa y razonable sobre el gasto total empleado en todos los eslabones desde que vos extraes el petróleo hasta que llegas a la esquina de tu casa. Nosotros calculamos que el litro de gasoil no supera los 60 centavos de dólar. Con eso el país se pone en marcha. Tenés energía abundante y barata, y tenés alimentos abundantes y baratos. Después obviamente la política monetaria, fiscal, de ingreso, se ordena todo en esa dirección, pero los ejes fundamentales son esos dos.
Durante las últimas semanas se lo vio con representantes de distintos sectores y cuestionó a quienes cierran puertas de adhesión al peronismo. ¿Cómo piensa el armado de su espacio?
Esa es la idea. Hay que tomarse el trabajo de tratar de penalizar hasta las piedras. Ese es el mandato que tenemos los peronistas. No se le puede negar a nadie la posibilidad de que sea peronista salvo alguien que haya torturado o alguien que haya matado por la espalda. Obviamente eso está fuera de los límites de la política. Pero mientras no se dé esa situación, me parece que hay que intentar peronizar a todo el mundo porque esa es la doctrina correcta, la doctrina verdadera.
El martes (por hoy) se va a presentar en la capital bonaerense. ¿Cómo ve a la Provincia?
El problema de (Axel) Kicillof no es la gestión en la provincia de Buenos Aires, eso con sus más, con sus menos, todos los bonaerenses estamos de acuerdo (con su administración). El problema es cuando él piensa en la economía de forma más grande, a nivel nacional.