Sergio Berni, ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, recibió una verdadera golpiza cuando fue hasta la protesta realizada por choferes en General Paz y Ruta 3, después de que un compañero de la línea 620 fuera asesinado por delincuentes en medio de un tiroteo.
La situación se salió de control y Berni recibió puñetazos en el rostro, patadas y le lanzaron varios objetos contundentes, que le dejaron el rostro ensangrentado. Después de varios minutos de extrema tensión, el funcionario logró decir algunas palabras.
“Estoy acá porque sé que es lo que están pasando, porque hay gente que no pone la cara ¿Cómo no voy a entender lo que están pasando los choferes?”, dijo el ministro en medio de la furia de los colectiveros.
“Estamos pidiendo Gendarmería en las calles hace 2 años y medio, vamos a seguir trabajando, no hay soluciones mágicas”, agregó, además de que dio algunos detalles sobre la investigación y de que tendrían identificado a los delincuentes.
Al ser increpado por los choferes, indignados por el cruel asesinato de su compañero, respondió: “Por eso estoy acá, yo no me escondo. Vengo a trabajar con ustedes. Queremos resolver los problemas, no se arreglan escondiéndose y huyendo”.
Sin embargo, al ser consultado sobre quién más debería estar presente en el lugar, no quiso dar nombres: “Las responsabilidad es mía, que soy yo el ministro. Lamentablemente es una cadena de responsabilidades, pero los que salen a la calle siempre somos nosotros”.