Según informaron fuentes oficiales a El Editor Platense, todo ocurrió en una casa de calle 137 entre 25 y 511, durante una reunión en la que había seis personas, además de la víctima. Un testigo declaró que el hombre tomó un revólver, propuso jugar a esta práctica mortal y se disparó en la cabeza.
Rápidamente, decidieron trasladarlo en un vehículo particular. Actualmente permanece internado, intubado y en estado crítico. En cuanto al arma, no fue hallada y su paradero es un completo misterio.
Lo ocurrido en la vivienda de Hernández es materia de investigación para las autoridades, que intentan determinar en qué circunstancias se efectuó el disparo. La causa fue caratulada como “averiguación de ilícito y lesiones” y está en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N°7, a cargo de la Dra. Virginia Bravo.