Volvió a hablar el padre de Kim Gómez en La Plata: "No me dejen solo"
Marcos, el padre de la pequeña Kim Gómez, atendió a los medios y se mostró destrozado por la situación que se dio en la noche del martes en La Plata
Julián Martínez
Marcos, el padre de la pequeña Kim Gómez, atendió a los medios y se mostró destrozado por la situación que se dio en la noche del martes en La Plata
Julián Martínez
Marcos, el padre de la pequeña Kim Gómez, atendió a los medios y se mostró destrozado por la situación que se dio en la noche del martes en La Plata
Julián Martínez
Marcos, el padre de la pequeña Kim Gómez, atendió a los medios y se mostró destrozado por la situación que se dio en la noche del martes en La Plata
Julián Martínez
El Editor Platense estuvo presente en calle 57 entre 5 y 6, donde cientos de personas se acercaron para despedir la niña de 7 años, y luego el que tomó la palabra fue Marcos, su padre, que atendió a todos los medios de comunicación en el lugar.
"Somos gente buena, laburante, nos destrozaron, nos hicieron mierda, la tengo a mi vieja muriéndose, a la madre, a la otra abuela, a mi viejo, los amigos, a ustedes les parece justo, cómo se pueden meter con una criatura, no les importa nada", comenzó el progenitor de la nena.
Luego, admitió que el padre de uno de los asesinos se comunicó con él. "Me llamó el papá de uno de los chicos, hoy a la mañana, estuve llorando toda la noche, mirando fotos, recuerdos, me llamó, me quiso pedir disculpas, le quiero dar la oportunidad que me venga a pedir disculpas y me mire a los ojos. Tené coraje para enfrentarme, tu hijo me la mató y vení a enfrentar mi dolor. Lleva un capibara, a ella le gustaban", cargó.

El dolor es infinito por la muerte de Kim Gómez
Por último, el padre cerró con un mensaje para los medios y toda la sociedad. "Se llevaron a mi ángel. Les pido que no me dejen solo", sentenció.
El último adiós a Kim Gómez, la niña asesinada por delincuentes en La Plata, se realiza en medio de un clima de tristeza y enojo contra los dos menores detenidos y el incremento de la inseguridad en toda nuestra ciudad.
Desde el miércoles por la tarde, familiares y vecinos comenzaron a acudir a la casa velatoria que está ubicada en el cruce de las calles 57, entre 5 y 6 para despedir a la niña, quien falleció tras ser arrojada del vehículo familiar robado por delincuentes y arrastrada por 15 cuadras.